Capítulo 3

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POV Christopher

"Mi Chris, muchas gracias por el detalle, sabes lo mucho que significa para mí, espero que podamos vernos pronto, quiero verte y hablar contigo."

Me quedé observando ese mensaje en mi celular y sonreí. Abrí la conversación y le escribí sin pensar:

Christopher: " No me des las gracias, María, el día apenas empieza... Si, cuando quieras nos ponemos de acuerdo y nos vemos. Definitivamente yo también quiero verte y hablar"

Lo envié de inmediato y me quedé por un rato con el celular en la mano, deseando leer su respuesta. Pasados unos minutos suspiré, dejé el celular sobre la mesa de la cocina y me cubrí el rostro con mis manos. "Deja de clavarte Chris, solo quiere agradecerte por el regalo, nada más". Me di un pequeño golpe con la palma de mi mano en la frente. Claro que solo quería agradecerme por el regalo ¿qué más podía ser?

Mi celular empezó a sonar sacándome de mis pensamientos, miré la pantalla y tragué duro atendiendo.

Christopher: ¡Hola Nat! Buenos días

Natalia: ¡Buenos días Amor! ¿Qué haces despierto tan temprano?

Christopher: No es tan temprano, y solo estaba preparándome para ir a correr, ya sabes, seguir mi rutina de ejercicios.

Natalia: ¡Ay! Tan cuidadoso tú con tu ejercicio, pero ¿qué tal si por hoy no vas y pasas por Tita y por mí para ir a desayunar juntos?

Christopher: ¿Hoy no tienes que ir a Telehit?

Natalia: Si, pero quería pasar un ratito con mi novio ¿qué tiene eso de malo?

Christopher: Nada nada, solo que yo ya desayuné en mi casa y pues comer ahorita más me hará explotar. ¿Qué tal si después te paso a buscar y nos vamos a comer juntos? Así no tienes que estar al pendiente del reloj.

Natalia: Tan lindo como siempre mi amor! me parece perfecto! Te espero como a las 3:00 pm en el estacionamiento ¿sí?

Christopher: sí, claro, ahí estaré.

Natalia: ¡Te Amo hermoso!

Colgué sin responderle y resoplé. Natalia era una persona sencilla, increíble y muy cariñosa. Yo, desde que Christian me la presentó y empezamos la relación, creí estar enamorado de ella, pero en este mismo instante solo deseaba mandarla a la fregada. Ya tenía otros planes para el día de hoy y pasar unas horas con ella no estaba en ellos.

Respiré hondo y me fui a bañar, no tenía por qué cambiar mi día por una simple llamada. Iría al centro comercial, buscaría un buen regalo para Dulce y a las 3:00 pm le mandaría un mensaje a Natalia, inventándome cualquier excusa para no ir con ella a comer.

Después continuaría con mi plan del día. Salí de la ducha y me vestí. Llamé a un taxi que me llevó al centro comercial de la Colonia Roma, sabía que ahí sería más complicado que me cachasen los paparazzi y podría buscar el regalo de Dulce con calma.

Entré y empecé a caminar por las tiendas, vi joyerías, tiendas de chocolates... Todo muy común. Yo buscaba algo que pudiese destacar, algo que nos uniese a ella y a mí y que nadie más pudiese darse cuenta de ello. Me quedé parado un momento y un oso gigante de peluche llamó mi atención. Caminé rápido hacía esa tienda desde donde el enorme animal me miraba y sonreí.

Ahí estaba la última parte de mi regalo para Dulce. Entré y lo compré sin pensarlo dos veces, después mandé que lo llevasen a casa de mi madre, y, nada más salir de la tienda le mandé un mensaje avisándole de la llegada del animal de peluche para que no se preocupase.

O lo haces tú o lo hago yoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora