Epílogo

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POV Christopher

3 años después

Estábamos preparando el cumpleaños de Luna. Nuestra hija cumplía sus 3 años de edad y no nos lo podíamos creer.

Su llegada fue como una sorpresa para nosotros, más bien una bendición. Esa mañana, entré en el dormitorio de mi hija, en nuestra nueva casa, que compramos justo después de la boda.

Le di un tierno beso en la frente y Luna abrió los ojos lentamente. Nuestra hija era una perfecta combinación entre Dulce y yo.

Luna tenía los ojos color café como Dulce y su cabello era rubio como el mío cuando era niño. Era una niña increíblemente inquieta, curiosa y completamente hiperactiva. Según Dulce, Luna era una perfecta copia mía pero en niña.

Luna me sonrió cuando me vio al despertarla.

Luna: ¡Buen día papi! –dijo mi pequeña completamente emocionada-

Sonreí y la abracé. Cada vez que me decía papi mi corazón latía mucho más fuerte.

Christopher: Buen día, mi amor –dije cargándola en brazos- ¡Feliz cumpleaños mini ranita!

Luna se empezó a reír abrazada a mí.

Luna: Ño soy mini ranita –dijo mirándome a los ojos fijamente- ¡Soy Luna!

Se cruzó de brazos haciendo berrinche completamente igual que su mamá. Yo empecé a reírme al ver su hermosa carita.

En ese momento, Dulce entró en el dormitorio de nuestra hija con su desayuno favorito y tres velitas encendidas para que Luna lo pudiera soplar.

Le cantamos las mañanitas y Luna pidió su deseo para después soplar las velas.

Luna: Mami –dijo mirando a Dulce mientras comíamos el desayuno- ¿Hoy van a venil mis plimas?

Dulce le sonrió y me miró a mí.

Dulce: Claro que si mi amor, van a venir las primas y toda la familia y los amigos de mamá y papá a festejarte por tu cumpleaños.

Luna: -abrió mucho sus ojitos emocionada y cuando vio entrar a Rosetta del jardín sonrió más- ¡Dosetta! ¡Van a venil Ale y Clala!

Una sonrisa traviesa se formó en su rostro y Rosetta vino corriendo hacia mí, yo empecé a reírme, sabía que Rosetta no llevaba muy bien que llegasen Clara y Alessia a jugar con Luna, la pobre siempre terminaba siendo su muñeca favorita.

Acaricié la cabeza de Rosetta y sonreí.

Christopher: Luna –dije en tono serio- No se vale que usen de nuevo a Rosetta para maquillar ¿de acuerdo?

Luna: Pelo papi, estaba muy helmosa

Dulce se empezó a reír al escuchar a Luna.

Christopher: Pero, mi amor, a Rosetta no le gusta el maquillaje.

Luna hizo puchero y no dijo nada más, terminó su desayuno y al levantarnos de la mesa para irnos Dulce y yo al trabajo vino corriendo hacia mí y me dio un beso.

Luna: que tengas buen día papi

Yo la abracé fuerte y le di un beso en la mejilla.

Christopher: Tú también mi vida, y nada de travesuras en casa de la abue Ale ¿sí?

Luna: Pelo papi, el abelo Vitol va a venil a casa de la abu a jugal, ¿puelo hacel tablesulas con él?

Christopher: No, luego los abuelos nos van a regañar y es tu cumpleaños no queremos que te regañen o ¿sí?

O lo haces tú o lo hago yoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora