Pov Daniel.
Abrí mis ojos pesadamente, estaba cansado y me dolía mi trasero, me sonroje ante el recuerdo y mire hacia otro lado avergonzado al darme cuenta que seguía desnudo en mi cama al lado de Sebastián, que lo único que hacía era apretujar más mi cuerpo al suyo.
Me mordí mi labio, y con algo de fuerza me libere de sus fuertes brazos, por suerte el mayor no se despertó, seria incomodo sentir su mirada sobre mi cuerpo, con calma y con algo de dolor me levante de la cama, tome ropa del armario, para luego dirigirme al cuarto de baño, necesitaba limpiarme.
Con movimientos lentos me metí en la ducha mientras comenzaba a tallar mi cuerpo, el agua estaba tibia lo que hacía que mis músculos se relajaran, sonreí como tonto mientras pensaba en el hombre que seguía durmiendo en mi cama, me sonroje sin poderlo evitar recordando lo vergonzoso que era los sonidos que habían salido de mi boca cuando Sebastián me tocaba.
Rose mis labios con la yema de los dedos recordando como los suyos se unían a los míos, aun me dolía horrores mi trasero, pero no podía evitar pensar en la próxima vez que estuviéramos juntos; negué con la cabeza y me termine de bañar, debía dejar de pensar como un estúpido pervertido.
Sin más me vestí en el cuarto de baño, no sé porque era tan pudoroso, aun cuando Sebastián ya me había visto desnudo, la sola idea de pensar que sus ojos se posaran en mi blanquecina piel, hacía que los colores subieran a mi rostro, suspire y con el paño seque mis rebeldes cabellos.
- Hola mi niño- hablo una voz cantarina, pegue el grito y di un ligero salto cuando vi a una pequeña luz volar a mi alrededor, esta era del tamaño de mi dedo meñique.
- ¿quién, que eres?- pregunte asustado, pero sorprendido al ver a la pequeña y resplandeciente luz volar justamente al frente de mi nariz.
- Soy Celeste y soy tu hada madrina- dice con una sonrisa, me sorprendí mucho al escucharla, más por el hecho de que era una muy pequeña y hermosa que cualquier otra cosa.
- Etto... ¿y qué haces aquí?- le pregunte no quería ser grosero, pero me daba mucha curiosidad saber lo.
- Vine a cumplirte deseos- dice feliz mientras se movía de un lado a otro, ya la podía ver mejor, su pelo era largo de un tono negro verdoso, sus ojos eran de color verde como las hojas y su piel era blanca como la porcelana.
- Pero yo no quiero nada- le dije mientras le sonreía cálidamente, esta me miro y luego me devolvió la sonrisa.
- Lo sé, pero yo de todas formas te regalare un deseo, y ese será el que puedas tener hijos- masculla con una sonrisa.
- ¿Por qué yo? ¿porque no Sebastián?- le pregunto con un ligero tic en la frente, esta sonríe ampliamente mientras niega con el dedo.
- Porque tú te verías tiernos con una pancita, a cambio si veo a Sebastián con una barriga me suicido- dice como si nada y elevo una ceja, que clase de escusa es esa.
- Seguro y no eres la bruja malvada- mascullo enojado, porque tengo que quedar embarazado yo.
- Tranquilo, no te preocupes siempre y cuando no tengas sexo sin protección no quedarás embarazado- dijo y me relaje.
- Bueno, supongo que está bien, ¿y cuando me harás el hechizo?- pregunto algo relajado.
- Ya lo hice cuando entraste al cuarto y estabas discutiendo con Sebastián, luego de ahí me fui para que Samuel y después anduve viendo cómo iba a todo con David- dice feliz y yo comienzo a sudar frio o mierda.
- Estas bromeando ¿no?- le digo asustado mientras mis mejillas se tornaron rojas.
- No me digas... que... emmm tú y él.. cuando yo... ejem me fui hicieron...ñaca ñaca- dice avergonzada el hada, mientras con sus pequeñas manos hace como ya saben uno hace "Eso"
- Pues... yo...umm.. si..- le respondí nervioso y esta comenzó a sudar frio, mientras trataba de esquivar mi mirada.
- Jajaja no te preocupes Daniel, hay el 95% de probabilidad de que quedes embarazado pero quien sabe quizás eres del 5%- dice y empiezo a temblar con la posibilidad de como reaccionaran todos cuando les diga, pero bueno lo primero que debo hacer es calmarme.
- Te voy a matar Celeste- gruñí enojado haciendo puchero, esta se rio y voló hacia un lugar alto en donde yo no la podía alcanzar.
- Por cierto no le digas a Samuel, bueno a él sí, es a David al que no le puedes decir que él también puede quedar embarazado, quien sabe lo que le haría a Drake por esto...- masculla con una sonrisa para luego desaparecer y dejarme confundido y asustado, sin más salí del baño encontrándome con un enojado Sebastián.
- ¿Dónde estabas?- pregunta con una ceja alzada, rodee los ojos y señale el baño, este bufo y me señalo un lado de la cama ordenándome que me acostara con él, sonreí y mire hacia otro lado si creía que iría solo por la mirada que me hecho estaba equivocado, Sebastián se levantó y me tomo de la cintura para luego como princesita llevarme hasta la cama para abrazarme, me pregunto ¿debería decirle a Sebastián que va a ser papa o mejor me espero?
- Sebastián- susurro su nombre de manera suave mientras me avergüenzo por sentir sus labios besando mi cuello.
- Mío- fue su única respuesta y rodee los ojos por lo tonto y tierno que a veces era, sonreí y decidí abrazarlo solo para descansar un poco más, luego me preocuparía de la reacción de mis hermanos cuando supiera que podría estar embarazado, y sobre todo la reacción de David cuando supiera quien era el padre, no sé porque pero tenía el leve presentimiento de que aquí correría sangre.
hasta aqui el capi espero y les gustara...xDD el de la imagen es el hada madrina..xDD sin mas que decir adios...xDDD
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Ceniciento
Short StoryCeniciento es la historia de un joven que es maltratada por sus crueles hermanos, luego es rescatada por su hada madrina que le ayuda ir al baile, y luego se casa con su adorable príncipe azul. Si claro como no esa historia es una vil mentira...
