14.-¿Por qué me abandonaste mamá?

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3:46 PM.

Llegué a casa. Coloque las llaves sobre la mesa, y dejé caer mi bolso, sacando los pies de mis incómodas botas.

El silencio que se encontraba en la casa, era abrumador. Caminé alrededor de ella, observando la fotografías, detallando el lugar a mi mente llegaron imágenes de aquellos días.

-Sus caricias, su amor, sus palabras... -tomé una breve pausa. - todo parecía tan real, pero solo era una triste y cruel mentira.

Y luego está ella, a quien extrañaba demasiado, y no sabía porque me había abandonado. Porque se fue sin conocerme, sin haberme visto crecer, sin verme llorar por cualquier tontería, que no me vio caer, ni mucho menos levantarme.

Entré a mi habitación, la observé dejando salir una lágrima. Cerré mis ojos despacio ¿por qué me abandonaste mamá? -susurre lentamente, cayendo al suelo, llorando me abracé a el.

9:04 PM.

Me desperté en mi habitación sobre la cama, una suave cobija amarilla cubría mis piernas. Levanté mi dorso. Parpadee, frotando mis ojos. Giré mi cuerpo hacia la mesa de noche, allí estaba mi celular, una vibración me hizo tomarlo. En la barra de notificación «Claire»

-Vamos en camino a allá. -recibido a las 9:01pm
-Ok. -enviado a las 9:11pm

Me levanté y fui al baño, tomé una ducha. Salí y me coloque algo cómodo. Me senté en la silla giratoria de la computadora, girando en ella se cayó al suelo un sobre con los dibujos qué había hecho, los recogí y los observé. Habían tres. El primero; se trataba de un hombre, con una espalda muy esculpida, cuerpo bastante definido, unos jeans eran su vestimenta. Su rostro no era muy reconocible. El segundo; era un tatuaje, quizás una marca o signo. Se trataba de una Z color negro, con una línea curva color rojo, oscura como la sangre. Este último reflejaba a un hombre, este intentaba matar a alguien más, una daga llevaba en sus manos. Ninguno de los dibujos me ayudaba a llegar alguna conclusión, estaba muy frustrada, me atormentaba no poder hacer algo bien, que todos me vean la cara de niña tonta, tan ingenua e inocente. Pero era el momento de un cambio, aquella niña debía irse, debía explorar nuevos horizontes.

El ruido de la puerta, y la voz de Claire, me sacó de mis pensamientos. Guardé los dibujos en el sobre amarillo y lo coloque encima de la fotocopiadora.

-Cassie... -una voz se escucho fuera de mi habitación. Salí de la habitación, cerré la puerta y las miré.

-Hola. -les dije fríamente.

Claire me miró y se cayó.

-Bonnie y yo queremos ayudarte.-Dijo.

Las miré.

-Bien. -Respondí asintiendo.

-Ustedes van a ayudarme a encontrar a mi madre.

Bonnie se levantó del sofá y me miró.

-Cassie no... -Dijo moviendo la cabeza en señal de negación.

Claire y ella se miraron.

-Cassie... Nosotras no podemos hacer eso. Exclamó Claire.

Las mire. -¿Ah no?

Ellas negaron.

-Pues entonces vallanse, tengo que buscar a mi madre sola. -Dije, caminando hacia la puerta.

-¡Cassie! -Bonnie me detuvo.

Claire la miró

-Esta bien, Lo haremos. -Dijo Bonnie.

-¿Qué? -Dijo incrédula Claire. -Bonnie, nosotras no podemos hacerlo, recuerdas? -dijo Claire.

-Claire, sino lo hacemos, Cassie estará en peligro. -dijo Bonnie.

Las miré.

-¿En peligro? -pregunté.

Bonnie me miró.

-Cassie, tu mamá es una bruja fuerte, mala y poderosa. Puede hacerte daño. -explico Bonnie.

Baje la mirada.

-Mi madre jamás querría hacerme daño. -les dije.

Claire se acercó. -Así son todas las madres Cassie, ellas jamás nos quisiesen hacer daño. Pero tu mamá no es de ese tipo.

Bonnie y ella me abrazaron. Y me hundí en un Pacífico mar de lágrimas.

-Oye.-Bonnie me llamó, alzando mi rostro. -¿Estas segura de que quieres verla? -me preguntó.

Me quede con la mirada fija en el suelo. Tome un lento aire y exhale. No sabia que era lo que quería hacer. Les había insistido mucho para que optarán por llevarme hasta ella, pero no podía permitir que vinieran conmigo, esta era mi batalla. Debía enfrentarla sola. Aunque quería ir a verla, y saber la verdad, si era cierto lo que ellas decían no podía dejar que mi madre las lastimara. Porque a pesar de su engaño, yo las quería mucho, pues ellas eran mi única familia ahora.

-Cassie... -me llamo Bonnie, dándome un leve golpe en el hombro, provocando que saliera de mis pensamientos. Claire volvió a preguntarme si realmente quería ir allá. Sinicamente respondí que no. Pero la verdad era qué si iría.

Bonnie le lanzó una mirada a Claire, y las dos corrieron a abrazarme. Me conmovió mucho, y sin duda les devolví el abrazo.

-Siempre estaremos contigo. -dijo Claire. -¿Cierto Bonnie?

-Siempre. -contestó.
-Gracias chicas. -les dije.

Bonnie me limpió la cara.

-¿Qué tal si damos un paseo por el centro comercial? -propuso Claire.

-Por mi estaría bien. -dijo Bonnie. -¿Vamos Cassie? -me preguntó.

-Claro. -respondí. Iré a cambiarme.

Fui a mi habitación, me senté en la silla de la computadora, cerré los ojos y suspire. Al abrirlos, me tope con el sobre de los dibujos. Los saque de nuevo y los mire. De repente comencé a marearme, mi vista se nublo repentinamente. Todo se aclaraba y se movía. Parpadee para establecerme, pero nada procedió. De mis manos cayeron los dibujos, y mi cuerpo comenzó a tambalear. Me caí de golpe. Las chicas entraron y me trataron de ayudar, pero ya no estuve consciente.

De repente, vi algo.

Una chica atacaba a otra. Sobre ella apuntaba a la otra con una daga en su mano derecha, mientras que la izquierda la rodeaba, para que no se escaparse. Los ojos de aquella chica se decoloración, en ese transite comenzó a perder la conciencia. Alguien me despertaba.

-¡Cassie, Cassie, Cassie!-la voz se alejaba más y más. Hasta que sentí cuando mi cuello fue desnucado.

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⏰ Última actualización: Jul 03, 2016 ⏰

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