Capítulo 22

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Lo , es un colacuerno y no un gales verde, pero fue lo único que encontré. Perdón.

Narra James

Caminé lentamente fuera de la carpa y pude notar que eran muchas rocas y arena, más las personas al rededor, que gritaban mi apellido. Unas inmensas ganas de salir corriendo de aquí me invadieron al ver al dragón mirarme y luego gruñir. Sin pensarlo dos veces, tomé con mi mano la varita y comencé a lanzarle hechizos... o por lo menos intentarlos, ya que, por el miedo, ninguno lo pronunciaba bien... o por lo menos hasta que se acercó volando a mí.

-¡Bombarda máxima! -grité apuntando hacia una roca, provocando la explosión de ésta, atrayendo la atención del dragón por un momento en el que me dio tiempo de correr para esconderme detrás de una roca- El huevo... -dije buscándolo con la mirada, pero nada. Esto va a tomar tiempo-¡Bombarda máxima! -volví a gritar, apuntando con la varita a otra roca. Corrí más y ahí estaba el huevo, en medio de varias rocas... Sí, esto va a ser difícil- ¡Bombarda, bombarda! -gritaba haciendo pequeñas explosiones, distrayendo al dragón.

Corrí lo más rápido que mis piernas me permitieron, hasta llegar al huevo. Sólo unos pasos y listo. Pero lo siguiente que sentí fue cómo el dragón con su cola me empujó, haciendo que perdiera todo el aire.

-¡Bombarda máxima! -grité como pude apuntando a una roca al lado del dragón, haciendo que el dragón se moviera sólo un poco. Otra vez corrí como pude y tomé el huevo. No sé cómo o en qué momento, pero lo hice. Tomé el huevo, recibiendo aplausos de las gradas.

-¡James Potter tardó tan sólo diez minutos en avanzar! -gritaron y todo el mundo comenzó a aplaudir y a gritar. Y yo, con el huevo en manos, salí corriendo.

Narra Avril

-¡James! ¡James! ¡James! -gritaban a coro los en la Sala Común, mientras Albus y Fred sostenían a James en sus hombros y él tenía el huevo en sus manos. Cuando lo bajaron, empezaron a aplaudirle mientras el sonreía. De pronto su mirada viajó a mí y su sonrisa desapareció.

-Bueno, chicos. tengo algo importante que hacer. -dijo sonriendo de una manera falsa, para luego subir las escaleras y desaparecer. Cuando todos se estaban yendo de la Sala Común, él volvió a bajar.

-Sé un poco más disimulada cuando veas a James. -dijo Charlotte viéndome.

-la verdad a mi no me sorprende-dijo rose mirando a Charlotte, de repente sentí como alguien pasaba a mi lado y dejaba algo en mi mano, mire atrás de mi y no había nadie

Abrí el papel, el cual tenía escrito "Te espero en la Sala de Menesteres. –James x"

-Creo que es algo tarde, iré a dormir. ¿Vienen? -preguntó Rose y Charlotte asintió.

-No, yo me quedaré un rato más aquí. -dije y ellas subieron, dejándome sola en la Sala Común. Abrí el pasadizo que da con la Sala de Menesteres y entré. Cuando llegué, ahí estaba James, sentado en el suelo y jugando con una bola de papel. Yo, para llamar su atención, aclaré mi garganta y él levanto la mirada.

-Avril... -dijo levantándose del piso.

-Sólo di las cosas rápido, James. ¿Para qué me llamaste? -dije rápido y él suspiró.

-Lo siento. Sé que soy celoso, pero, tengo una excelente razón por la que soy celoso. -dijo acercándose a mí.

-Dímela. -dije firme y él sonrió.

-Uno tiene que cuidar lo que es suyo, y eres mía. -dijo sonriendo y yo rodé los ojos.

-¿Eso es todo, James? -pregunté y él negó. Se acercó más a mí, dejando apenas centímetros entre nosotros dos. ¿Qué pasó con el espacio personal?

-Perdóname, Avril. -dijo colocando su mano en mi mejilla- Te amo. -dijo y acercó su rostro al mío, formando un beso, el cual no duro mucho.

-Adiós, James. -dije sonrojada mientras iba a la Sala Común.

-Es estúpido que las de Beauxbatons persigan tanto a los chicos. -dije mirando como unas de Beauxbatons hablaban con Fred, mientras él tenía cara de cansancio.

-Sí, algo, pero... -comenzó a hablar Charlotte, pero fue interrumpida por unos chicos de primer año que pasaron corriendo en medio de nosotros empujándonos sin importarles nada- ¡Malditos y asquerosos elfos domésticos! -dijo mirando a los chicos y bueno... Sí, son bajitos, igual que los elfos domésticos- Mierda, Malfoy, ¡deja de mal influenciarnos! -dijo dándole un golpe a Scorpius. Y sí, él es quién les dice "elfos" a los de primer año.

-¡¿Pero yo qué hice?! -preguntó tocando donde Charlotte lo acababa de golpear.

-Tú siempre le dices así a los de primer año, igual que John y Zoe. -dijo James sonriendo.

-Claro que no, yo nunca le he dicho a los elfos domésticos "elfos domésticos". -dijo Zoe, provocando la risa de nosotros- ¡Mi padre se enterará de esto! -dijo bufando y miró a scorpius- En serio, Malfoy deja de hacerlo. -dijo golpeándolo más fuerte y Scorpius la miró sin entender.

-No lo he hecho... -lo interrumpieron.

-Cállate, Malfoy, mejor cállate. -dijo Charlotte y las dos se fueron dejando a Scorpius sin entender nada de lo que acaba de pasar.

 -dijo Charlotte y las dos se fueron dejando a Scorpius sin entender nada de lo que acaba de pasar

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