Capítulo 12

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La cocaína fue lo suficientemente fuerte como para afectar mi sueño, horribles pesadillas e imágenes acechándome al dormir mientras intentaba descansar. Después de un horrible sueño involucrando a Mikey, mis ojos se abrieron de impresión para ver que Niall todavía estaba durmiendo plácidamente junto a mí. Él tenía un brazo envuelto alrededor de mi cintura, y pude ver sus ojos moviéndose debajo de sus párpados mientras él soñaba.

Era bastante raro llamar a esta situación incómoda porque permaneció en la cama conmigo, ni siquiera pasó la mayor parte de la noche sin salir a algún sitio. Aproveché la oportunidad para admirarlo silenciosamente en su presencia, viendo su pecho subir y bajar rítmicamente, el tatuaje estirándose cada vez que exhalaba. No había tensión en su toque, o enojo mientras yacía inmóvil junto a él, observando con detenimiento para ver si él iba a despertar.

Yo recorría suavemente mi mano sobre su herida de bala, su piel suave y elástica cuando mis dedos se deslizaban alrededor de ella. Trazando con mis dedos hacia abajo, sentí la suave definición de sus abdominales y ombligo. Una pequeña sonrisa se formó sobre mi rostro cuando continuaba apreciando su imagen a la luz de la mañana, las sombras remarcadas sobre sus músculos definidos. Su mano moviéndose ligeramente contra mi cintura mientras él seguía durmiendo, aún perdido en los sueños de cristal infundido.

Dejando mi mano descansar sobre su pecho, no pude evitar sentir deseo por él, no importaba cómo me trataba. Cerrando los ojos, me deslicé suavemente y me acurruqué contra su pecho mientras él comenzó a moverse. Sintiendo que yo estaba justo contra él, movió su brazo y lenta pero firmemente me empujó lejos mientras bostezaba. Suspiré, irritada mientras me giraba para juntar mis rodillas, sentí que se levantó de la cama.

"Mierda." Le oí murmurar suavemente mientras apretó la palma de su mano en su sien, frotando ligeramente. La cocaína lo debió golpear duro, seguía frotándose los ojos y balanceándose de lado a lado. Lo miré desde la cama, esperando ansiosamente su próximo movimiento cuando él se paró frente a la ventana. Su espalda estaba hermosamente tonificada, los músculos de sus hombros tensándose y abultándose mientras él se estiraba, estirando sus brazos. Se dio la vuelta y lo miré a los ojos, estaban nublados pero todavía de un azul pálido.

"Tienes que irte de aquí." Finalmente dijo después de un minuto, y me senté, mi cara arrugándose en confusión mientras caminaba alrededor de la cama y salía para la sala. Tiré las sábanas y lo seguí, mis pies arrastrándose tranquilamente mientras caminaba descalza.

"¿A dónde iré? ¿Cómo me voy a ir?" pregunté, y él suspiraba, claramente molesto conmigo mientras frotaba su sien de nuevo.

"Toma el jodido auto y ve a algún sitio, no me importa una mierda cómo te las arregles." Dijo, y me quedé en silencio mientras él cubría su cara con sus manos y se inclinó sobre el mostrador. Mientras mantuve mis ojos en él, me di cuenta de nuevo que el collar de la bala no estaba colgado alrededor de su cuello, para mi gran desesperación.

"¿No te preocupas por mí, o si?" susurré suavemente, más indicándole que preguntándole. Levantó la cabeza fuera de sus manos y medio me miró.

"Desearía que dejaras de hacer tantas malditas preguntas." respondió, y bajé mi cabeza, reteniendo mis lágrimas y emociones. Dejando caer el tema, me regresé a la habitación para vestirme y marcharme. Mientras tomé las llaves en el mostrador frente a él, me miró con una expresión ilegible en su rostro. Miré a otro lado para dirigirme hacia la puerta y la cerré de golpe tras de mí.

A pesar de que viví en el centro la mayor parte de mi vida, yo no tenía ni idea de donde estaba o a donde iba. Molesta, acabé simplemente conduciendo de regreso hacia el centro de la ciudad, con la esperanza de encontrar un lugar donde pudiera guiar mi camino. Finalmente llegando a la ciudad, miré por la ventana para notar que muchas de las personas por las que pasé estaban apuntando y viéndome mientras conducía. Aceleré, olvidando que yo estaba conduciendo un auto que los miembros de 13 generalmente conducen. Dando vuelta en un callejón, detuve el auto y salí caminando rápido, esperando encontrar a alguien de 13.

El viento era helado y duro, llenando mis pulmones y rápidamente calmando mis sentidos mientras continuaba caminando por el centro de la ciudad. Girando en una esquina, repentinamente me detuve cuando cientos de personas obstruían la calle principal, escuché el sonido de un desfile acercándose. Dando unos cuantos pasos más y mirando a mi alrededor, decidí quedarme y mezclarme con la gente, era raro que la gente saliera debido a la rivalidad de 13 y Diamond.

Cuando los coloridos globos y posters se acercaban, la gente estaba animando y aplaudiendo felizmente. Mis ojos se desplazaron de una persona y a otra, observando sin cuidado una cara tras otra. Mi mirada se centró en una pequeña niña que estaba sobre los hombros de su padre, sus ojos en lo alto y emitiendo una risa mientras veía el desfile. Mientras continuaba mirándola y sintiéndome más que celosa por su felicidad e inocencia. Ella no tenía que preocuparse por ser asesinada, constantemente cuidando sus espaldas o ser emparejada.

Mi envidia creció cuando estos pensamientos corrían por mi cabeza, aunque fuera una pequeña cosa la que llegara a mi mente cuando escuchaba su risa mientras su padre le daba un globo. ¿Y si su destino sería como el mío? Ser prisionera de 13 o Diamond, que dios la salve si se enamora de alguien sólo para que su vida dependa de ello.

Parpadeando rápidamente mientras el viento soplaba, mis ojos se pusieron llorosos por la palabra "amor". A Niall no le importaba lo que hiciera o a dónde iba con tal de que yo apareciera para ayudarle a tener un buen momento. A él no le importaba si estábamos juntos o no, y él tenía otra cosa por venir si creía que yo me quedaría sentada y esperaría por él.

Pasé el resto de la tarde en el desfile, la atmósfera positiva elevaba mi espíritu y temporalmente borraba a Niall y 13 de mi mente. Mientras conseguía algo para comer en un stand, me encontré a una de mis amigas del trabajo, pasamos el resto de la tarde hablando en una cafetería. Evité hablar sobre mí, diciéndole cómo extrañaba bailar en el club.

Hablamos por un poco más, finalmente caminando cuando comenzaba a ponerse obscuro. Ella me ofreció un lugar para quedarme, acepté, sacudiendo la idea de Niall buscándome. Caminando a su casa, escuchamos un grito desde uno de los callejones, inmediatamente nos fuimos al otro lado de la calle para evitar problemas. Mientras caminábamos, no pude hacer nada más que mirar rápidamente para ver que algunos miembros de 13 peleaban. Aparté la mirada y mantuve mi cabeza agachada hasta que llegamos a su casa.

Le agradecí por su amabilidad mientras me ayudaba a instalarme, nos despedimos y me acosté en la cama de su cuarto de visitas. Cerré mis ojos mientras el miedo me llegaba por si alguien me hubiera reconocido, de cualquier bando. No la arriesgaría para ser asesinada. Me giré e intenté que ese pensamiento no me consumiera cuando me dormí, Niall apareciendo en mis sueños.







13 Niall Horan (Español)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora