Lali
Nos besamos. Por fin pude sentir sus labios contra los míos. Por fin pude probarlos, eso que tanto quería. Olvidé todo lo que había pasado minutos atrás y lo besé apasionadamente, como nunca había besado a alguien. Nunca estuve tan enamorada de alguien como lo estoy de Mariano, y ahora pude dejar salir ese amor que sentía por él. Ahora sé que él siente lo mismo. Mientras nos besábamos, nuestras lenguas se conocieron y empezaron a jugar, primero lentamente y luego de una forma salvaje. No quería que terminara nunca, era el beso más lindo que di en toda mi vida.
Mariano
El amor que sentía por Lali era demasiado, y por fin podía dejarlo salir. Nunca me había sentido así, nunca había sentido esto por una mujer. Estoy enamorado de ella. Me encanta esto y no quiero que termine. Quiero besarla eternamente. Nos besamos de una forma apasionada, como si lo esperáramos hace mucho tiempo. Y es que sí, lo esperábamos. Yo por lo menos. Ahora puedo decir que ella siente lo mismo que yo, o eso espero. Espero que así sea. La abrazaba por la cintura y ella me abrazaba por el cuello. Era hermoso.
Nos separamos, ninguno quería eso. Ya nos quedábamos sin aliento, y al separarnos, ambos sentimos la respiración acelerada del otro. Nos miramos fijamente a los ojos, como sorprendidos. Pasaron unos segundos y ahora fue ella quien me besó. Volvimos a besarnos apasionadamente, sin importarnos nada. Cuando ya no aguantamos, nos separamos, nos miramos y esta vez, ambos sonreimos.
-Lali, yo.. -Dije con la voz entrecortada.
-¿Qué pasa? -Dijo con la respiración acelerada igual que yo.
-Te quiero. Te quiero mucho. -Dije, sin poder guardármelo más.
-Yo también te quiero mucho. -Dijo, abrazándome.
Lali
Era todo perfecto. Nuestros cuerpos pegados en un hermoso abrazo. Sólo el sonido de nuestras respiraciones. ¿Qué más podía pedir? Me acababa de besar con el hombre del que me enamoré perdidamente, y me dijo que me quiere. Estaba todo muy tranquilo hasta que..
PUM.
Mariano
Fue muy rápido. Un sonido de disparo y un dolor agudo en mi espalda. Recuerdo haber abierto mucho los ojos mirando a Lali, quien me miraba asustada. Segundos después de eso, cai al suelo, y unos tipos aparecieron diciendo "vos venís con nosotros". Solo recuerdo el grito agudo de Lali y mi inútil intento por levantarme y ayudarla, ya que luego de eso, quedé inconsciente.
...
Me deperté adolorido, acostado en una camilla. Reconocí el lugar de inmediato: paredes blancas, sábanas blancas y sillas a mis costados. Estaba en el hospital. Escuchaba el continuo "bip" de una máquina, que iba al ritmo del reloj. Me dí cuenta de que mi tórax estaba envuelto en vendas, y poco a poco fui recordando el acontecimiento. La puerta se abrió y apareció una enfermera.
-Qué bueno que despertó, señor. Es usted muy afortunado, no muchos se salvan de un balazo que les atraviesa un órgano vital. La operación para extraer la bala fue un éxito, gracias a Dios. ¿Cómo se siente? -dijo la chica, acercándose a mí.
-¿Me operaron? -dije moviéndome un poco.- Me siento adolorido y cansado. ¿Y Lali? ¿Dónde está Lali? -dije, preocupándome.
-Sí, lo operaron y salió todo bien. ¿Lali?
-La chica que estaba conmigo cuando me dispararon.
-No había ninguna chica, señor. A usted lo encontraron tirado solo, cerca de un restaurant que queda casi al límite de la ciudad.
En ese momento recordé a los tipos que aparecieron y se la llevaron, y un gran miedo recorrió todo mi cuerpo.
-La secuestraron -dije mirando angustiado a la enfermera.- Tengo que hacer algo.
Traté de levantarme y la enfermera me detuvo.
-Usted no está en condiciones de levantarse. ¿Quién es su amiga?
-Lali.. Mariana, Mariana Espósito es su nombre. ¡Por favor, déjeme salir! ¡No puedo dejarla sola! -dije levantando mi tono de voz.
-Tranquilícese. Voy a pedirle que me relate lo sucedido cuando le dispararon y me pase algunos datos de la chica para avisarle a la policía.
Luego de pasarle información de Lali a la enfermera, ella se fue diciéndome que me tranquilizara. Miré a la mesa a mi lado y estaba mi celular. Lo tomé y llamé a Lali sin pensar en nada más. Sonó y sonó.. Nada.
Intenté de nuevo, con la esperanza de que contestara, pero no. Si la tenían, no iban a contestar ni siquiera para amenazar porque saben que la llamada puede ser rastreada. No eran estúpidos.
Lali
Tengo miedo. Estoy sola, atada en una silla en una habitación oscura, hace horas. Ellos le dispararon a Mariano, me agarraron y me subieron a un auto. Me vendaron los ojos para que no sepa donde me llevaban y me ataron las manos. Estaban tranquilos y muy serios. Uno de ellos iba sentado a mi lado, antes de que me taparan los ojos vi su arma, y supe que por eso era mejor no hacer nada.
Flashback
-Te toca a vos. Qué lástima que tengas que pagar los platos rotos de tu querido padre. -dijo uno de los tipos que iba adelante.
-¿Q-Qué querés decir? -dije sin entender.
-Quiero decir que si no colaborás la vas a pasar mal, muy mal.
Fin del flashback
Tengo miedo por Mariano. No había nadie ahí. No quiero pensar lo peor.. no, él no puede.. no él, es lo único que tengo. La vida ya me arrebató a mis padres, ¿Me va a arrebatar al hombre al que amo también? Las lágrimas salieron de mis ojos y empecé a llorar en silencio.
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Bueno, como dije, hoy iba a subir el capítulo que seguía porque justo se cortó todo ahí. Es para que supieran qué pasaba después del beso, la verdad que un bajón (?) pero bueno, nada, acá termina "La Ruleta de la Vida". La canceló porque como ya dije, no da seguirla. Gracias a los que la leyeron desde el principio. Saludos!
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La ruleta de la vida - Mariali
RomanceSus caminos se cruzan por simple casualidad. La vida de ambos va cambiando cada vez más desde que se conocen. Se darán cuenta de que el cariño que se tienen va creciendo, hasta llegar al punto de no poder ocultarlo. La historia de Mariano Martínez...
