10:00 p. m. y yo no podía dormir. Hace un minuto me moría de flojera y ahora que estoy en mi cama, nada, ni un mugre bozteso.
"¡La puta madre!" pensé
-¡Oye! Cuida tu vocavulario- me dijo él con consancio en su voz, al parecer ahora tiene el sueño que yo tenía hace unos instantes.
-¡Tu que, Tom?- le dije de mala gana -Mejor callate y duerme.
-Lo haría sin opocision alguna, de no ser por que te no te callas- lo miré con cara de: "¿encerio? ¿te vas a poner así justo ahora?" Se levanto del sillón que se encontraba en una esquina de mi habitación y camino hasta mi cama y se sentó- ¡Vamos! Mañana será un día mejor- sonrío y colocó su mano en mi rodilla en forma de apoyo.
-Has dicho eso desde hace mas de tres meses- me gire, dandole la espalda -No creo que mañana sea mejor, es más, siento que va a ser un día mas mierda que hoy.
-¡Oh, Angélica! ¿Por qué nunca eres optimista?- gateó sobre mi cama para quedar frente a mí, esperando que no dijera la razón del por que no soy optimista; como esperando otra respuesta.
-Tú sabes porque- lo mire y bajó la mirada -Esto es una mierda desde hace tres meses y en una semana se cumplirían cuatro meses de pura mierda- llevé mi mano a su cabello para acariciarlo y dormirlo, acariciar su cabeza era su botón de apagado.
No paso mucho desde que Tom se durmió y después yo, luego de una preparacíon mental para un nuevo día de mierda.
ESTÁS LEYENDO
Te cuento mi historia
Teen FictionEste es mi diario, el lugar de mis pensamientos y mis sentimientos. Cuidado con lo que lees, puedes saber de más.
