Porque... dejare para después el porque.
En mi primer sesión con la psicóloga, en un momento, entre tanto que hable, le dije que había algo que quería decirle. Pero, necesitaba mas confianza en ella. O en mi tal vez. Para decirlo.
Pero... paso lo no deseado, lo que no querría que haya pasado nunca. Lo que me quebró en mil pedazos e hizo que hasta hoy en día siga de a pedazos.
(Llamada telefónica con una amiga)
- Si, Lucia, si. Paso. Fue asi: Estaba en la plaza, con Pau, sentadas charlando y las dos fumamos viste? Entonces nos compramos unos puchos sueltos y, me vio la amiga de mi mama, Carla, no se si la conoces. Y, yo hable con la hija, que es amiga mía, y... me lleve la peor noticia. O le contaba yo, o ella le iba a tener que contar.
- Y, Soledad... ¿que paso? Le contaste a tu mama me imagino, porque no querrás que lo cuente otra personas si no ser vos quien se lo cuenta.
-Lucia, para, recién paso ayer esto. Quiero hablar con mi tía, Lola. Ella me entiende. O al menos me escucha. Me siento bien con ella. Y quiero contarle, para ver que opina, que me dice acerca de todo esto, creo que me va a ayudar para poder contarle a mi mama.
-Bueno Sole, esta bien, y me parece genial. Avísame cuando le vas a contar a tu mama, te digo, por si necesitas que nos encontremos para charlar, o llorar, sea lo que sea, vos avísame. Ah, y contame como te va hoy con tu tía. Nos vemos! Besos.
-Si, obvio amiga. Mañana en la escu te cuento, nos vemos! Gracias.
Y aquí el porque ya explicado. Si, fumaba. Fumaba porque me hicieron probar. Y me gusto. Fumaba porque era una manera de relajarme. De dejar de lado todo lo que me hacia mal. Y si, mis padres no sabían. ¿Como les iba a decir semejante cosa? Si ellos siempre de chicos me dijeron que no lo haga. Se me hacia imposible decirles, o tener el coraje para hacerlo. Hasta que me vieron. Y me amenazaron. O lo contaba yo, o lo contaba Carla. Oh, shit. Maldita Carla. ¿Por que?. Arruino parte de mi vida. De mis viejos. De mi hermana. ¿Por que no pensó antes? Antes de presionarme. De hacerme sufrir tanto. De dejarme sin mas remedio que decirlo. Así. De un día para otro.
Y fui, a ver a mi tía. A charlar con ella sobre lo que había sucedido. A descargarme.
Y... llore. Me ahogue en mis propios pensamientos. ¿Y si pensaba mal de mi por fumar? ¿Y si se ponía a favor de Carla?. No, no Soledad, Lola no es asi. Jamas hubiera estado del lado de Carla. Y asi fue.
Fui a tomar un café con ella, a un bar, y, le conté. Como pude, entrecortada, a medias. Pero le conté. Y entre tanto miedo, me dice que me tengo que calmar, que todos los chicos a mi edad están intrigados por probar cosas nuevas y mas si tenes quien te lo pueda dar en la palma de tu mano, ella lo decía porque me hicieron probar. Y solo con esas palabras, suyas, tan sutiles, tan increíbles, tan comprensivas... me arme de valor para decirle a mi mama. Para esa misma noche contarle que fumaba.
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Soledad Absoluta
Roman pour AdolescentsUna historia que de a poco, con tiempo y paciencia iré desarrollando. Es un conjunto de cosas que pasan día a día en mi vida, y en la de muchos adolescentes. No escribo para que se sientan comprendidos, escribo para sentirme comprendida. Pero, com...
