Cuando supe que The Vamps venia, o viene, a Chile, y podía pedir las entradas para Navidad, me puse a llorar de emoción. Si me puse a llorar de emoción, después grite como una loca desquiciada con una almohada en mi boca, tratando de que no se escucharán mis gritos.
Ahora que lo pienso suena chistoso lo que hice.
Volviendo al tema, me emocione y de inmediato le dije a mi mamá que me comprara las entradas. Porque bueno no tengo dinero para comprarlas yo.
Se las pedí en Navidad y me las compraron en febrero, como dos o tres semanas antes de entrar a clases, fue terrible esperar todo ese tiempo por un momento pensé que no me las comprarían. Cuando me las compraron también me dieron ganas de llorar de emoción, pero me contuve, en ves de eso estaba sonriendo como el Gato de Cheshire, también quería salir corriendo por toda la tienda. Eso hubiera sido muy raro y lo otro que estaba lleno. Pero Yolo.
Pero lo malo es que no voy a estar tan cerca, igual vale la pena. Saber que ellos estarán en el mismo lugar que yo me alegra, lo unico malo es que habrán más Fans de lo que uno piensa.