Diez heridas tenía una niña perdida.
La herida de no tener a nadie quien la acompañase en un día nublado.
La herida de llorar viendo su pelicula favorita, sola.
La herida de haberse perdido en sus labios, y no haberse encontrado en otros.
Esa era herida.
Precisamente esa, la de no tenerle y no tenerse. Ni encontrarse por casualidad.
La herida de haberse perdido porque sí, porque quiso de más. Por haberse entregado. Diez heridas que no sabe contar.
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Another last goodbye.
PoesiaCada nota presentada a continuación no tendrá nada que ver con la anterior.
