Cuando miro a mi alrededor y observo a la sociedad que me rodea, pienso que cada vez estamos más de cabeza. Las cosas ya no son como antes.
Como adolescente, queremos experimentar, entregarnos, ser invencibles e inmortales. Nada de eso es real, pero nosotros lo tenemos en mente.
¿Qué nos hace tan ingenuos?¿Qué nos hace tan confiados? Mi forma de pensar siempre ha sido diferente a la de cualquier otro adolescente.
Pienso, actuó y mido. Pienso que haré, siempre que haré. Mis planes, que quiero realmente, que es lo que busco. Luego viene el actuar, pongo en marcha los planes, me enfoco en lo que quiero y encuentro lo que busco. Al final solo queda medir. Medir es lo más pesado para cualquier adolescente. Medir es, saber que es lo que puedo y no hacer. Que es lo correcto y que no lo es. Las consecuencias de mis actos. Eso es medir y ahora nadie lo hace.
Escribo esto porque vivo día tras día viendo lo jodida que es la vida de los que me rodean. Como me siento tan bien y como ellos se sienten tan pésimo. Quiero ayudar, quiero compartir lo jodida que también es mi vida, pero sin embargo, sigo de pie.
Porque es cuestión de planteárselo a uno mismo. Es cuestión de saber superarse. Porque si nos enfocamos en fracasar... Fracasaremos.
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Atacando a tus demonios.
Kurgu OlmayanTe comprendo. Pero todo lo que crees que está bien, simplemente no esta bien. Pequeñas reflexiones por mi. Para mentes cerradas Mente suicidas Mentes vacías Mentes solitarias Atacando a tus demonios.