-Lluvia de ideas?- propuse.
-Tengo una buena- dijo Mer, la sonrisa se le borró y miró fijamente a los tres chicos- Porque no devuelven los auriculares a la tienda, piden disculpas,arreglan todo y ya está?
-Porque no nos van a creer- le dijo Noah, con los brazos cruzados en su pecho, estaba sentado en la banqueta del piano.
Todos dijeron alguna idea, aunque las dejé de escuchar porque de un momento a otro, al parecer, olvidaron la preocupación y reían por cada tonta sugerencia que hacían.
Como no me había dado cuenta antes, habíamos ido tantas veces de pequeñas y se me había olvidado por completo como se sentia estar allá.
-Mer, todavía tenés esa casa en el campo?- le dije, Mer me miró y después reaccionó con una sonrisa.
-Si, Por que?
Todos me miraban con curiosidad, yo sonreía victoriosa, como si terminará de resolver un crucigrama o algo por el estilo.
Me perdí de nuevo en mis pensamientos, sentia que todos me miraban, así que cruce mis piernas y cerré los ojos.
La casa en el campo de Mer era... no había palabras para describirla. Un aire de paz y tranquilidad rondaba en el aire que te olvidabas de la ciudad siempre que estabas alla.
El pasto siempre estuvo corto cuando nosotros íbamos de chicas, aunque ahora lo dudo ya que hace mas de cuatro años que no vamos.
Habia caballos, perros y otro tipo de animales.
Había un árbol en el que ibamos todas las tardes las tres a leer algo. Pasábamos horas allí. Definitivamente, si me preguntaran cual es mi lugar favorito, aunque ya pasaron muchos años desde la última vez que fui, diría que en esa sombra, bajo ese árbol, en el atardecer... era mi lugar favorito.
No había pensado en ese lugar hace bastante tiempo, aunque no recuerdo porque habíamos dejado de ir.
-Mia,¡Mia!- Pili estaba adelante mío. Pasándome la mano por la cara y tronando los dedos.
-Ya se que hacer- les dije emocionada.
Me levanté del sofá y mire por mi ventana, había parado de llover... aunque el cielo seguía nublado.
Podia oler el olor a tierra mojada , amaba ese aroma. Inhalé ondo y me giré de nuevo a los chicos, que no habían despegado los ojos de mi ni un segundo
- Escuchenme bien por que no lo voy a volver a repetir.- me puse seria y seguí- Cada uno se irá a su casa, cogerá ropa para un finde semana y volverán acá. Vamos a ir en la camioneta de Noah. Pasaremos el fin de semana en el campo y volvemos el domingo cuando ya se olvidaron.
Ustedes-les dije, señalando a los tres con tres de mis dedos- les dirán a sus padres alguna mentira de porque no estarán este fin de semana. En cambio, nosotras- les dije a ellas mirándolas con una mirada- les diremos que nos vamos las tres a la casa del campo de Mer. Chicas, vamos a volver a ir después de cuatro años.
-Quiero llorar!Ya pasaron cuatro años de la última vez?- dijo Mer. Yo asentí, y ella me sonrió. Avancé hasta ellas y las abracé. Quería llorar, nose porque, pero no quería hacerlo en frente de los chicos. Así que me desprendí de ellas y me pase los dedos por los ojos. Les sonreí y me volví a los chicos.
-Vamos, vamos, vamos... las cosas no se hacen solas- les dije, aplaudiendo para que se apresuren.
-Me gusta como piensas. Si hubiese sabido te habría llamado antes.- me dijo Noah. Yo le sonreí y salimos Pili,Mer y yo hacia mi casa.
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Primeras Impresiones
JugendliteraturMía vivía tranquila hasta que se relacionó con su vecino. Las primeras impresiones no son lo que parecen, conocer a las personas es lo primero.
