La sala constaba de tres sillones, una mesa baja en el centro, un televisor plasma en una de las esquinas y un piano en la otra.
También había muebles con fotos, recuerdos, según lo que alcance a divisar, pero lo que mas me llamó la atención fue el piano, yo también tenia uno en casa, en una habitación aparte, donde pasaba mayor parte del tiempo, allí tenía mi piano con las partituras, y mis libros.
Me senté en ultimo de los sillones que quedaban libres, Aaron y Nacho ya ocupaban los otros dos, mientras Noah se sentó en el apoya brazos de el sillón de Aaron y tomó la palabra.
-Ehmm.. nos metimos en un lío.
-Si, de eso me di cuenta- le respondí yo, demasiado obvia- me gustaría que me dijeran en que problema se metieron...
Ellos se miraron entre los tres, entendí lo que pasaba, todavía no estaban seguros si contarme o no, así que hablé.
-Pueden decirme, no le voy a contar a nadie.
El que hablo fue Nacho
-Bueno, emm...- parecía nervioso, tomó aire y me contó todo- ayer a la tarde estábamos aburridos los tres, y quisimos hacer una broma... no iba a ser nada. Fuimos a la tienda, a la que está como a dos cuadras de aca- sabía a cual se refería, era un mercado de unos señores que siempre vestían de traje y sus empleados eran todas chicas, bastante lindas la mayoría de ellas.- y empezamos a "comprar" cosas, y por "comprar" me refiero a meter cosas bastantes costosas al carro y jugar en el supermercado mie tras nos filmábamos. Luego de eso, los de seguridad nos echaron... pero cuando salíamos nos dimos cuenta que yo tenía unos auriculares en el bolsillo de mi campera. Vimos a un policia entrar a la tienda y charlar con los dueños, pudimos ver a ellos señalarnos con el dedo, ppr lo que corrimos hasta casa de Noah y desde ayer no salimos por miedo a que nos pongan en la cárcel.
Cuando terminó de hablar, los tres me miraron fijamente, sinceramente, no sabia como reaccionar ni que decir.
-Voy a llamar a Mer y Pili, necesito un celular porque el mío se mojó y no prende.- les dije extendiendo una mano para que alguno de los tres me dieran un celular.
-No, te llamé a vos para que nos ayuden a idear un plan, no a tus amigas- me dijo Noah mientras se cruzaba de brazos.
-No puedo pensar un plan si no tengo a mis amigas con migo, si quieren que los ayude necesito que vengan.- les dije, entrecerrando los ojos.
Nacho resopló y saco su celular del bolsillo trasero de su pantalón y me lo tendió. Tenía cara de molesto, pero ese sentimiento no se reflejaba en sus ojos, hasta podría decir que lo notaba emocionada porque vengan.
Marqué el número de Pili, y esperé... a los dos tonos me contestó.
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Primeras Impresiones
Novela JuvenilMía vivía tranquila hasta que se relacionó con su vecino. Las primeras impresiones no son lo que parecen, conocer a las personas es lo primero.
