Capitulo 7: El principito

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Cada miércoles Alma llevaba a cabo el mismo ritual ante el que nunca fallaba, a no ser que asuntos de fuerza mayor se lo impidiera.

Por la mañana se levantaba una hora mas tarde del costumbre, vestía ropa que no solía llevar, y se dirigía a la Biblioteca publica de la ciudad. Ahí Alma decidía conectarse a Internet, y ese era su único contacto con la red en toda la semana. Lejos de buscar cosas mundanas, como que hacían en el cine o donde ir a comer, Alma usaba esas horas para vigilar y cuidar su pasado, que si bien habia querido que quedara atrás, aun le preocupaba y le entristecía, esos momentos también los usaba para investigaciones personales, que si bien eran pocas,para ella eran de suma importancia.

Terry sabia que en esos momentos Alma estaba desenchufada de otras realidades, y era mejor no atormentarla con otros quehaceres, en esos momentos era mejor dejarle privacidad.

Por supuesto que Terry, si hubiera querido,le habría podido espiar como tantas otras veces habia hecho en otras situaciones, pero esa en concreto era demasiado personal para ella, y estar ahí sin que ella lo supiera le hubiera hecho sentir incomodo.

Ya eran mas de las 14 cuando Alma se digno a salir de la biblioteca, y Terry le esperaba justo en el parque de enfrente observando las palomas. Alma a paso decidido se sentó junto a Terry en el banco mas alejado del lugar y observo durante unos segundos la nada, antes de romper el silencio.

_ ¿Y bien? ¿ Que has averiguado del señor Torres?

_ Bueno, bueno ¿y tu de Raquel?

_ No me vengas con niñerías, se perfectamente que también estabas ahí escuchando lo mismo que yo aunque no te viera,a veces eres como una mosca cajonero...

_ vaya, me has pillado... pues...el señor Torres tiene una puerta secreta en su biblioteca...

Alma se le quedo mirando expectante , al ver que el chico no continuaba lo alentó

_¿y...?

_ Y nada, no pude entrar una barrera me lo impidio

_ ¿Una barrera?

_ Si no se, una pared invisible, como una fuerza que me impedía llegar al otro lado ya sabes....

_ Hasta el momento siempre que he oído hablar de estas cosas era en libros de ciencia ficción...

_ Bueno hasta cierto momento también nos habrías puesto a nosotros dos en ese genero...

Alma se froto las sienes e intento concentrarse, las cosas estaban algo extrañas,por un lado tenia a Raquel discutida con Carolina por un chico al que Carolina al parecer tenia ojeriza, por el otro teníamos a un padre, al contratador, que les ocultaba cosas. En un mundo ideal el padre es el que tendría mas papeletas para ser el culpable, pero el hecho que la hubiera contratado volvía todo mucho mas confuso. Aun así si el padre no tenia que ver con la desaparición, lo que escondía quizás si. Por el otro lado estaba el chico de Raquel, pero a ese assunto no le daba demasiada importancia, almenos hasta el momento.

Alma poco amante de dar rodeos a las cosas quiso ir ella misma a comprobar que era eso que Terry le contaba, y como el señor Torres no se encontraba en casa decidió no esperarlo y averiguar lo que escondía la casa. Quizás a otro se le habría planteado el dilema moral de que hurgar en casa de quien te pagaba era algo ilícito, pero a Alma, esas cosas poco le importaban, lo que quería era averiguar que le habia ocurrido a Carolina, y secretos como esos solo hacían que retrasarlo todo.

Aunque estaba decidida a allanar la casa, tampoco quería que su incrusión causara demasiado revuelo ni que tampoco quedaran muestras evidentes de que alguien habia mariposeado por ahí, así que intentaba encontrar otras entradas que no fueran forzar la puerta principal.

Sweet AlmaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora