Capitulo 23

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Christian 

Caminamos de la mano Rachell y yo, la luna ilumina nuestro camino, ya vamos de regreso al hotel, mi familia y los demás ya se fueron, mañana regresamos a New York. 

Estoy tan feliz de que mi princesa se vaya a convertir ahora en mi esposa, estaba tan nervioso por que me dijera que *No* pero me dio el *Si*. 

Llegamos a la camioneta y abro la puerta para ella. 

-Sube amor -tomo su mano y la ayudo a entrar. 

-Gracias cariño -me guiña el ojo. 

Rodeo el coche entro y cierro mi puerta. Veo a mi futura esposa que esta recargada en el asiento con los ojos cerrados, la miro y sonrió es tan hermosa y toda mía que suerte tengo. 

No me quedo con las ganas de darle un beso, me acerco y cuando estoy cerca de su cara pego mis labios a los suyo ella me toma de la cara y se aferra a mi. Nos separamos por falta de aire, le sonrió y ella vuelve a besarme mordiendo mi labio. 

-Me encantas nena -susurro en sus labios.- Ahora vamos al hotel y te haré mía, no voy a parar hasta que me supliques que pare ¿de acuerdo? -le guiñe el ojo y me acomode en mi asiento. 

-De acuerdo -me dio su sonrisa traviesa. 

Sonreí y arranque camino al hotel, aumente la velocidad y salte unos cuantos semáforos. Estacione en la entrada y baje entregue las llaves a un aparcacoches, rodee la camioneta, abrí la puerta de Rachell ella bajo y me tomo de la mano, cerré de un portazo ya que me jalo para que entráramos, me llevo directo al ascensor las puertas se abrieron y entramos. Cuando se cerraron ella me empujo a una esquina y me beso. ¡Dios que bien! Agarre su cara entre mis manos y no deje de besarla. 

Cuando las puertas se abrieron la cargue sobre mi hombro y camine a la puerta de la habitación abrí, entre y cerré con seguro. 

Fui directo a la habitación entre y la puse en la cama ella dio un grito. 

-Ahora si a suplicar -sonreí, desabotone mi guayabera, me quite las sandalias y desabroche mi pantalón. 

La agarre de la cintura, la puse boca abajo dio un grito, agarre el cierre de su vestido y lo baje ella se apoyo sobre sus codos deslizo el vestido por sus brazos, levante su trasero y lo quite por completo mire su espalda desabroche su sostén y este cayo bajo sus pechos, agarre el elástico de sus bragas y las rompí. 

-¡Oye! Me voy a quedar sin bragas -dijo riendo. 

-Te vasa casar conmigo y no vas a necesitarlas -le di un azote ella gimió 

-Claro que si, cuando tenga que ir al trabajo -le di uno mas. 

-Ya hablaremos de eso -le di la vuelta abriendo sus piernas. 

Me puse encima de ella la bese, enredo sus piernas en mi cintura y sus manos en mi cabello mi mano fue directo a su sexo que estaba húmedo y resbaladizo. 

-Haz que suplique -gimió en mi boca. 

-¿Me estas poniendo a prueba nena? -sonreí y ella igual. 

Bese su cuello, fui bajando a sus pechos donde me entretuve besando su pezones, baje a su estomago, a su pelvis y cuando tuve su sexo cerca de mi boca levante la vista y vi que me miraba apoyada sobre sus codos con esa mirada traviesa. 

Comencé a jugar con su sexo, chupe de arriba abajo y después me concentre en su clítoris, comenzó a gemir mas rápido, sus manos hechas puño sobre la sabana, trato de cerrar sus piernas pero no lo iba a permitir. 

Vuelve a míDonde viven las historias. Descúbrelo ahora