Capítulo 28.

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Ya han pasado 3 meses desde aquel día, tantas cosas han cambiado.
Zac y Dakota cortaron, ambos estaban muy deprimidos, pero por suerte, Cameron y yo, los apoyábamos.

¿Cómo han ido las cosas entre Cameron y yo? Pues, nos hicimos más unidos, en verdad somos mejores amigos.
A veces Dakota dice que estoy enamorada de él, pero yo no creo que eso sea verdad.

Hoy, Cameron y yo iremos a comer a quien sabe donde, no me quiso decir, pero ya estamos en su auto.

- Y entonces...? - pregunté

- No seas necia ____, no te diré - Dijo Cameron - Mejor duermete, que tienes unos ojos que dicen que no pudiste dormir.

- ¿Que esperabas? Zac estaba llorando contándome sobre Dakota y cuando ya estaba por dormirme, Dakota me marcó y empezó a llorar.

- Vaya! Si tanto se quieren, ¿por que no están juntos?

- Lo mismo me pregunto.

Voltee a ver por la ventana, pero mejor le hice caso y me dormí.

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"Releo lo que escribiste cuando éramos felices, o más o menos felices y sentía como mariposas lo que hoy sé que son lombrices" - Es una canción de Canserbero que escuche cuando me desperté y vi que Cameron la cantaba.

- Ya despertaste - Dijo Cameron.

- ¿No hemos llegado? - pregunté

- Ya llegamos! - Dijo con una sonrisa de oreja a oreja.

Voltee a ver por la ventana y vi una gran rueda de la fortuna. Voltee a ver a Cameron, pero él solo se limitó a guiñarme un ojo.

Cuando llegamos, nos bajamos del auto y empezamos a caminar hacía las taquillas para comprar los boletos.

- Hola guapo, dijo la tipa encargada de vender los boletos.

Cameron volteó a verme y dedicarme una sonrisa mientras yo veía a la tipa con cara de asco

- ¿En qué te puedo ayudar? - Dijo la encargada.

- Quiero dos boletos para subir a todos los juegos.

- ¿Dos? - dijo la tipa

- Si, así es. Yo vengo con él - Dije por fin.
La tipa me miró con cara de horror y eso hizo que me molestara.

- Bueno, supuestamente estas aquí para trabajar, no para putear, Digo!

La tipa se quedó boquiabierta y Cameron sólo pagó los boletos y me jalo hasta la entrada. Cuando empezamos a caminar hacia adentro, se empezó a reír.

- ¿Que ocurre? - pregunté sería

- Eres tan graciosa cuando te enojas - Me revolvió el cabello y siguió caminando.

Yo lo seguí pero después volvió a detenerse.

- ¿A que atracción te quieres subir? - pregunto Cameron

- Am... a la montaña rusa. - Dije entusiasmada.

- ¿No crees que es mucho para ser lo primero?

- ¿Que, te vas a poner de nena?

- _____, eres una tonta! - empezó a correr hacia la montaña rusa y yo lo seguí, cuando se empezó a detener, yo acelere y brinque sobre él.

- Que pesada estas! - Se quejo.

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