Amada Amanda:
Ni siquiera me di cuenta de que me dormí hasta que Charlie me despertó en la mañana
-Hey, principito, creo que ya es hora de levantarse.
+Buenos días.
-¿Cómo dormiste? Ese sillón es cómodo
+No está mal.
-Lo sé, vamos a desayunar; mamá ha tenido que salir pero dejó todo preparado y después nos vamos juntos a la biblioteca.
+¿En serio? Jaja ¿A qué hora estudias?
-Ahr eso es lo de menos, ya vamos.
De todas la cosas que la señora Beth había puesto para desayunar (que eran muchas) sólo tomé unas tostadas con mantequilla, un jugo de durazno y algo de tocino sólo por probarlo.
-Bueno, toma tu bicicleta y vámonos.- dijo Charlie.
+¿Yo en la bici y tú a pie?
-¿De qué hablas? Yo en la bici y tú en la parte de atrás.
+jajaja pero si es mi bici
-No se diga más.-dijo subiendo a la bici- Vamos, sube.
Así nos fuimos, ella adelante y yo a su espalda, era gracioso ir así. Yo me reía y Charlie me miraba de reojo y reía conmigo.
No quería ver a Charlie con otros ojos.
Me entristece la idea de olvidarte.
Pero voy a ser sincero. Charlie está aquí conmigo y en el momento en el que me subí a la bicicleta y la vi sonriendo, en el momento en el que sus sonrosadas mejillas se veían cubiertas por su cabello, en ese momento yo... En ese momento creo que empecé a olvidarte un poco. En ese momento yo... Creo que yo empecé a ver a Charlie con los ojos con los que alguna vez te vi.
Charlie ya no era sólo la chica de la biblioteca.
Nunca fue sólo eso.
Principito.
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AMADA AMANDA
RomanceEs probable que no existas. Pero no lo creo. Nos hemos visto muchas veces, te he abrazado, nos hemos besado, esas cosas no pueden ser falsas, estos sentimientos son reales, nosotros no podemos no existir. No me olvides principessa.