El mundo es raro y excéntrico, nada es como debería. Las personas amables sufren y las crueles se bañan en alegría, una falsa pero no mala.
Las cosas nunca son justas: los inocentes son asesinados o culpados de cosas que no hicieron, y los culpables nunca, o muy pocas veces, son atrapados.
La justicia no es eficiente, no es real o es casi inexistente.
La vida es rara, nunca tiene sentido. Bueno, nada en la vida es normal; la sociedad es la que define lo normal. Por ejemplo, es normal que un hombre vea porno lésbico, pero no es normal que una mujer vea porno gay. ¿Dónde está la lógica?
Otro ejemplo: un hombre es alabado cuando tiene muchas mujeres, y si engaña a una se le debe perdonar; pero si es una mujer que tiene muchos hombres y engaña, es una puta y no merece perdón.
Hay más ejemplos, pero temo que duraría una eternidad.
En realidad —o al menos desde mi punto de vista— nada es normal. Todos y cada cosa en la vida es rara, extraña y para nada normal. Uno define lo que es normal para uno y no para otro; todos tienen diferentes gustos de todo tipo: religioso, sexual, música, entre otros.
Tal vez tú pienses que las personas que no son católicas son anormales, pero no lo son; simplemente tienen ideologías diferentes y ya.
Hay personas a las que les gustan personas de su mismo sexo y no dejan de ser personas. No tienen ninguna enfermedad ni tampoco tienen un demonio dentro (una religión cree en eso). Es una persona y siempre lo será, bueno, al menos hasta que muera y se convierta en nutrientes para la tierra.
Hasta los asesinos son personas, aunque bueno, a veces dudo de eso, pero siguen siendo personas, de una manera extraña, pero lo son.
ESTÁS LEYENDO
Con Simples Palabras
PoesíaSimples palabras Mayormente cosas de la vida y no reales relatadas de una manera poética
