El tipo de verde

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La semana pasó rápido para Rick, ya había hecho tres amigos en su secundaria: Well, Jessica y Julio. Pero los fines de semana se la pasaba en casa de su madre y hermano, quienes vivían cerca de Tony, por lo cual aprovechaba el momento para verlos a todos.

Rick tomó el camión y treinta minutos después ya estaba en la calle indicada. Rick bajó del camión y fue directo a la casa de su madre, donde ya lo esperaba.

− ¡Ricky! –Fue lo primero que escuchó al entrar. Su pequeño hermano corrió a abrazarlo. Rick esperó con los brazos abiertos hasta juntarse.

− Miren nada más. –Habló una mujer desde el fondo del pasillo. – El escuincle ha vuelto. –Dijo refiriéndose a Rick de forma burlona.

− ¡Hola, mamá! –Se alegró Rick. – Cuantos días sin verte, ¡hasta creo que decreciste tres centímetros más!

La mujer sólo sonrió y se dirigió a abrazar a su hijo.

− Ya estabas tardándote. –Habló cariñosamente la mujer. – Yael dice que te extraña.

− Yo también los extrañé a los dos. –Besó a su hermano en la frente. − ¿Qué hay de nuevo?

− Ya hicimos trámites para meter a tu hermano al kínder.

− Wow, ¿enserio? –Preguntó Rick incrédulo. – Ya era hora de que fueras a la escuela. –Se dirigió al pequeño.

− Voy a ir a la ecuela, haré muchas tareas, tendé muchos amigos, voy a jugar mucho, ¡haré de todo! –Se emocionó el niño.

− No lo dudo. –Fue lo que Rick dijo. – Hey, ¿Qué hicieron en la semana?

− Uffff, fuimos a la función de "Puerca Pig" –Dijo su madre con cierto disgusto.

− ¡ES PEPPA! –Gritó enojado el niño.

− Si, como sea.

− Okey... −Rick se mostró confuso por la conversación. − ¿Y qué tas está Tony? ¿Lo has visto?

− Mmmmm... ahora que preguntas... −Dijo la mamá pensativa. – Tony ha estado comportándose algo raro últimamente. –Contestó algo preocupada.

− ¿Y eso es novedad? –Preguntó Rick con sarcasmo.

− Enserio. –Insistió su madre. – Esto es más raro de lo normal.

Rick empezó a sentirse preocupado. – Ah, ¿sí? –Su mamá asintió con la cabeza. − ¿Dónde está?

Minutos después...

Rick tocó la puerta de una casa azul, no pasaron ni diez segundos antes de que una señora algo pasada de peso. – Hola señora Fede, ¿está Tony en casa? –Preguntó con amabilidad.

− Oh, claro, está en su cuarto. Pasa. –La señora permitió entrar a Rick. – Pero ten cuidado, ha estado algo extraño últimamente.

− Si, ya me dijo mi mamá.

Rick entró al cuarto de Tony, el cual estaba repleto de papeles blancos con extraños dibujos en ellos. Al fondo en una esquina se encontraba Tony acostado, dibujando más cosas en más papeles.

− ¿Tony? –Rick intentó llamar la atención del castaño. − ¿Qué haces?

− ¡Hola, Ricky! –Se sorprendió Tony al ver entrar a Rick. – No sabía que vendrías.

− Ya te había dicho que iba a venir todos los fines de semana. –Recodó Rick. – Pero ese no es el punto, mi mamá y tu tía dicen que te comportas muy raro. –Observó un poco la habitación. – Y creo que no se equivocan.

El Origen de la Existencia: La agencia secreta (#Camarote2016)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora