Capitulo 12

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Gerard

Por fin llego a Jersey, nadie sabe que estoy aquí, me siento culpable de cierta manera, pero es que ya no aguantaba estar ahí, me estaba sofocando poco a poco, sentía que me ahogaba, hubiera muerto si no me hubiese huido de ahí, se preguntarán dónde estoy, bueno, estoy en Nueva Jersey, y bueno, vine a ver a alguien muy especial, si: Elena.
Hace mucho que no había venido a su tumba, ahora más que nunca necesito de su ayuda, estoy en muchos problemas, me estoy convirtiendo en alguien que no soy yo.
Tomo mi mochila y me pongo una gorra, camino despacio por las calles que conozco perfectamente bien, no hay casi gente afuera, el lugar sigue igual de frió, mis ojos están rojos de tanto llorar la noche en que Frank se casó, fue lo primero que hice al llegar, llorar, pensé que sería fácil pero no, dolió peor que una patada en la entrepierna.
Gotas de lluvia caen, son algo agresivas, es raro, por aquí siempre que llueve es muy calmado, me extraña.

Levanto la vista y ya estoy afuera del panteón, es una suerte que aún no este cerrado, entro, no me detengo a mirar nada, solo busco a Elena, sé con exactitud dónde esta, cuando llego dejo mi mochila en el piso y me siento a su lado, entonces la lluvia se vuelve suave y tranquila, respiro hondo y me siento en paz, me pongo a meditar en todo lo que he hecho y sé que Elena jamás lo hubiera permitido, me hubiese matado, decidí que ya no lo haré, con mi mano quito el exceso de tierra que hay sobre la lapida.

-Perdóname... Me convertí en alguien irreconocible.- Digo con mirada baja. -Amo demasiado a Frank y me duele todo esto... No sé que hice.

Mis palabras son como si me estuviera quitando un gran peso de encima.

-Lo peor de todo es que quise escapar de la peor manera, drogandome, fumando, bebiendo- Doy un gran suspiro. -Fue un error, y te juro que ya no puedo más... - No puedo seguir, mis lágrimas caen de nuevo, un llanto de tristeza y de arrepentimiento, de toda una gama de emociones que no puedo controlar ya, ya no podía controlarme. Solo lloro, es lo único que hago, sé que ella esta ahí, sé que no hay ningún problema porque por fin me estoy desahogando totalmente.
-Ay Elena, como deseo que estés aquí.

Esas palabras fueron las que me salieron del corazón, fue totalmente cierto, la verdad es que jamás me había sentido así, es como si en un solo llanto sacaras todo lo que tienes, todas y cada una de las cosas que te lastiman, así me siento en este preciso momento, para este punto ya me quedé sin lágrimas, y me duele tanto el pecho que siento que va a explotar en cualquier momento, pero me siento mejor, mucho mejor. Alguien toca mi hombro.

-¿Gerard?- Conozco esa voz, una voz que no había escuchado en años, levanto la mirada.

-Mamá...- Mi madre, hace mucho tiempo que no la veía.

-Gerard, ¿Que haces aquí? Deberías estar trabajando.

-Mama... Hay tantas cosas que...- Y vuelven las lágrimas.

Mi mama me cubre de la lluvia y me abraza, sabe que no estoy bien, sabe que me encuentro mal.

-Vamos a casa, te vas a resfriar.- Me levanta y me lleva a casa, antes de irme vuelvo a mirar a la tumba de Elena y mentalmente le doy las gracias.

****

Llegando a casa de mi madre me doy cuenta que sigue igual, tiene todos los recuerdos de cuando Mikey y yo cuando éramos pequeños.

-Mikey llamó- Pone una taza de té sobre la mesa.

-No les digas que estoy aquí, no quiero que sepan dónde estoy.

-No te preocupes, llamó cuando aun no te encontraba en el cemeterio.

Me siento y le doy un sorbo a la taza.

-Aun tienes todos esos recuerdos.

-Claro que los tengo, no los voy a desechar. - Sonríe -Gerard, ¿Que paso? ¿Porque no quieres que nadie se entere en dónde estas?

-No quiero ver a nadie, me sentí sofocado en Nueva York, te juro que quería salir corriendo de ahí.

Mi madre me mira y no hace más preguntas, creo que en fondo se dio cuenta de que por ahora debemos de dejar de hablar de eso.

Little Sadness [FRERARD]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora