Desde aquel día con Zed nos habíamos vuelto algo así como amigos con beneficios. Ya que ninguno de los dos sentía nada por el otro, solo un tipo de "atracción fisica". Ahora mismo estábamos en mi cabaña, recostados sobre el sofá mirando una película, ya que afuera se había desatado un temporal infernal.
Zed se acerco a mi con intención de besarme, o eso creo. Ya era normal entre nosotros, ya que como dije, somos algo así como amigos con beneficios. Mis pensamientos fueron interrumpidos por la agradable sensacion de los labios de Zed sobre los mios, era un beso tan tierno, tan lleno de amor.
En medio del beso, empece a divagar sobre que Zed y yo nunca le habiamos puesto un nombre a lo que eramos, por lo tanto, en cuanto sus labios abandonaron los mios, le pregunté.
-¿Que somos?- Me miro confundido por mi repentina pregunta.
-Como?-Su mirada de confusión me decía que esto iba a terminar mal.
-¿Que somos?-Volví a repetir pero esta vez en un tono más firme. El pareció pensarlo un poco pero luego dijo. -Nose, pues, creo que nada- esas palabras me dolieron, que no éramos absolutamente nada? Que hacia besándome hace unos 30 segundos mientras mirabamos una pelicula acurrucados en el sofá?
Si al fin y al cabo no éramos nada.-Tienes razón, creo que deberias irte, debo prepararme para salir hoy con Jasmine- quedó en shock, no se esperaba eso, estaba tan furiosa. -Que esperas? Ahí está la puerta- dije mientras la señalaba.
No podia creer que el hubiese dicho que no eramos nada como que si no le importará en lo más mínimo el estar conmigo en este momento a estar con alguna zorra, me sentí usada, esas palabras me habían hecho ver que confíe en un total extraño, hasta lo dejé pasar a mi cabaña como si fuese un conocido desde hace años. Que estúpida.
Zed me miro como pidiendo respuestas- Que te largues, tanto te ha costado entenderlo? -su rostro se transformó, me miro igual de furioso que como yo lo miraba, pude notar como estaba sumido entre sus pensamientos, los cuales seguro que no eran buenos porque su mirada me estaba fulminando.
-Así que esto es lo que quieres? -Yo asenti- Cuidado princesa, que si juegas con fuego..-Lo corté con mis palabras.
-Te puedes quemar -dije en un tono seco, el me acababa de declarar la guerra? Oh no, no sería fácil para el luchar contra mi. No sabe cuán perra puedo llegar a ser, aunque si me quiere poner a prueba... suerte con eso.
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Me había puesto el vestido más corto que tenía, estaba segura de que Zed iria a la misma fiesta que Jasmine y yo, por lo tanto, la guerra comenzaría esta noche y claramente, hay que ponerle buen comienzo.
Fuimos a una fiesta de las típicas a las que siempre vamos, apenas llegamos fui directo a la pista de baile y comencé a buscar a Zed con la mirada, logre divisarlo en una esquina de la barra y en cuanto me vio, me analizó de pies a cabeza, mordió su labio y se acercó a coquetear con la primera chica que vio.
Hice lo mismo, pero lo único que tomé al primer chico que vi y comencé a bailar con el, un poco más cerca de lo que planeaba, pero Zed lo vio y lo fulmino con la mirada, estaba disfrutando de esto, el chico me acercó a él y comenzamos a bailar de una forma un tanto... inusual.
Al cabo de unos minutos seguía bailando con el chico hasta que alguien me pecho muy fuertemente.
Voltee y era la chica con la que Zed estaba coqueteando, claramente Zed estaba detrás de ella. Comenzó a reírse al escuchar lo que la chica dijo
-Oye, cuidado por donde te mueves, estúpida- al escuchar esa última palabra mi cara se transformó.-Disculpa? Eres tú la que me ha pechado, así que cuida tú por donde vas, querida.- La chica se iba a abalanzar sobre mi, pero alguien se interpuso entre nosotras, estaba segura de quien era.
-Oigan linduras, ha sido un accidente, no hay porque pelear. -dijo en un tono de burla.
-No íbamos a pelear- dije en un tono seco y seguidamente me marché lo más rápido que pude, pero Zed me siguió y logró alcanzarme en pocos segundos.
-Oye, espera, lo..lo lamento- Lo mire confundida- Que lamentas? Haberme engañado sobre que me querías y no podías sacarme de tu maldita mente? Ja, vamos, ni que fuese tan sensible- Y me fui dejándolo con sus palabras en la punta de la lengua, no iba a poder soportar escuchar ni una palabra más.
Las lágrimas comenzaron a caer por mis mejillas, no conocía a este chico y ya me había hecho derramar lágrimas, debía alejarme de el sea como sea.
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Un verano para recordar
Teen FictionDos mejores amigas. Unas no muy buenas pero irresistibles influencias. Secretos, mentiras, sonrisas, llantos, Sol y algunos amores...todo lo necesario para que sea un verano inolvidable, pero... Que pasará cuando llegue el otoño? Ellas no querían p...