Un gran comienzo

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Llegue a la cabaña con Zed detrás de mi, era bastante amplia y tenía dos habitaciones, para mi suerte. Aunque eso no quitaría el hecho de que tendré que cruzarme con el muchas veces en el día, y eso iba a ser horrible.

Desarme mi bolso y me senté en el sofá con mi teléfono a revisar mis mensajes y redes sociales. Zed hizo lo mismo que yo y se sentó en el sofá que se encontraba frente al mío. Era un tanto raro e incómodo.

Los altavoces ubicados en todo el terreno del campamento comenzaron a sonar, con la voz de Nick indicando que la primera actividad estaba por comenzar.

Nos reunimos todos en el mismo escenario donde nos habían dicho lo de las cabañas. La actividad se trataba de un estilo de búsqueda del tesoro, teníamos un pequeño mapa y en el habían diferentes puntos donde iríamos encontrando las partes del tesoro, hasta que estuviese completo y ahí sabríamos que es.

Zed me hizo correr por todo el bosque en busca de las partes del "tesoro" y entonces cuando comenzó a anochecer y Zed me hizo correr otra vez, tropecé con una roca y me fui directo al piso, consiguiendo doblar mi tobillo, Zed volteo inmediatamente hacia mi. -Emily, que ha pasado? Te encuentras bien?- pregunto preocupado, yo solo asentí, pero el dolor en mi tobillo se había hecho tan fuerte que una lagrima comenzó a bajar por mi mejilla, lo que hizo que la cara de Zed se transformara totalmente -Joder Emily, estas bien? Si quiera puedes caminar?-.

Me limite a negar con la cabeza, las palabras no salían de mi boca en esos momentos y no pretendían hacerlo por mucho mas tiempo.

Zed reaccionó rápido, tomándome en brazos y comenzando a caminar de vuelta hacia el campamento, note que los lugares por los que pasábamos se me comenzaban q hacer familiares y que ya hacía mucho tiempo que Zed me tenía en brazos mientras rondábamos por el bosque, hasta que me decidí a hablar -Zed, creo que nos hemos perdido...- el me miró y negó con la cabeza, aunque la intranquilidad en su rostro fue notable.

-Ya estamos por llegar, tranquila Emily- dijo Zed tratando de poner un tono tranquilo y confiado. 30 minutos después Zed lo admitió -Joder, estamos perdidos.- lo mire con una expresión de susto era imposible de ocultar.

-Creo que pasaremos la noche aquí- dijo el bajándome de sus brazos y sentándome sobre una acolchonada capa de césped. -Como está tu pie Em?- me había llamado Em? El me odiaba, tanto como yo a él.

-A no ser porque duele como el infierno, está muy bien, gracias- dije tratando de soñar amabke, pero lo mucho que lo detesto no me permite ser sinceramente amable con el.

-Eres imposible Emily- dijo el un tanto frustrado. Que yo era imposible? Claro, que chiste tan bueno, más viniendo de Zed, el era aún más imposible que yo.

-Tu te has buscado conocer esta parte de mi, no te quejes.- un suspiro apenas audible salió de sus labios.

-Tienes frío? El bosque no es el mejor lugar para pasar la noche, menos sin un abrigo.- dijo sonando como un padre acusando a su hija.

-Estoy bien "papá"-dije haciendo comillas con las manos, él sonrió y luego rodó los ojos. Amaba molestar a Zed, era uno de los mejores pasatiempos que había tenido este verano.

Mis ojos comenzaron a cerrarse y el frío comenzó a hacerse notar, erizando mi piel y haciendo que mis dientes tiritarán. Inconscientemente cai dormida en un profundo sueño.

La luz del sol comenzó a molestarme y mis ojos comenzaron a abrirse en forma de protesta, note que estaba comodamente tapada por la chaqueta de Zed, ese era un gesto muy dulce de su parte, pero no quitaba el hecho de que el era, mas bien es, un cretino.

Zed estaba sentado a uno o dos metros de mi, observando el bosque en busca del camino hacia las cabañas. Me fije que tal estaba mi tobillo y solo tenia un pequeño moratón, ya podria caminar bien. Mire a Zed y el se levanto y dijo -Creo que debemos irnos.- Yo asenti y lo segui.

Le di su chaqueta y dije -Es un lindo gesto el que me la hayas prestado, pero no quita el hecho de que seas un completo idiota- al parecer se detuvo en seco y yo venia demasiado distraida mirando el bosque que me lo lleve puesto en el camino, y cuando iba a caer al suelo trato de sostenerme, pero no funciono y caímos los dos, quedando el sobre mi.

Zed mordio su labio inferior a un centímetro de mi rostro, mi mirada se fue directamente a sus labios y la de el a los mios -Aunque quiera, joder, realmente quiero besarte, seria aun mas idiota si lo hiciera, asi que.. mejor no- Y antes de que se fuese a levantar tire de la cadena que traia puesta, uniendo nuestros labios.

Estaba besando a alguien que odiaba, y para peor lo estaba disfrutando...

Un verano para recordarHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora