Dos mejores amigas. Unas no muy buenas pero irresistibles influencias.
Secretos, mentiras, sonrisas, llantos, Sol y algunos amores...todo lo necesario para que sea un verano inolvidable, pero...
Que pasará cuando llegue el otoño?
Ellas no querían p...
Último día antes de las vacaciones, agradezco el hecho de que Jasmine haya organizado las vacaciones, ya que mi imaginación y mi capacidad para lograr encontrar buenos lugares para ir durante vacaciones, no es la mejor.
Tengo casi 3 maletas, ya que este viaje tomará casi todo el verano, lo cual es genial, ya que estoy harta de estar en la ciudad, así que un descanso de todo este tráfico y toda esta cantidad de gente que no soporto, ni me interesa cambiar de opinión, no me vendrá mal en absoluto.
Le pregunté a Jasmine que tenía planeado y me comentó algo sobre cabañas, playa, piscinas, fiestas y buenos chicos, y para mi con eso ya ha sido suficiente para saber que seria genial.
Drake se iría a un Tour por Europa, por lo tanto dentro de media hora tendría que salir hacia el aeropuerto para despedirlo, pero antes necesito cambiarme o sino con esta pinta no me dejarán siquiera entrar al aeropuerto.
Escogí un vestido de color negro, ya que ese color me ayuda a tapar toda la nutella que he comido durante el invierno, y en los pies llevo puestas a mis fieles compañeras, mis vans.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Emprendi mi viaje hacia el aeropuerto, el cual no duró mucho más me díez minutos. Entre al aeropuerto buscando con la mirada a mi mejor amigo. Sus ojos color miel se encontrar con los míos y sin pensarlo dos veces casi corrí hacia el porque sería la última vez que lo vería durante el verano.
-Hola Em- Dijo el con una mirada triste, sabía que me extrañaría, aunque dudo que tanto como lo que yo lo extrañaría a él.
-Cállate y abrazame- dije casi obligandolo y lanzandome a sus cálidos brazos, amaba a este chico, el me conocía como muy pocas personas, ya que era de las pocas que valía la pena- Te extrañaré demasiado- dije en un tono triste y haciendo cara de perrito mojado, el sonrió y sus hoyuelos quedaron a la vista, no voy a negarlo ese día se veía guapo, el es de los típicos chicos populares, capitán del equipo de fútbol y del tipo que se acuesta con cuánta chica haya. Alguna vez me gustaría verlo enamorado, eso sería casi un milagro.
Los altavoces comenzaron a sonar -Vuelo número 24 con destino a Madrid presentarse en el pasillo 4 para ir abordando- me corazón se aceleró, no quería que se fuera, no tan rápido, quería poder hablar un poco más con el, pero mi maldita impuntualidad me impidió llegar antes.
-Creo que debo irme...- Me miro de nuevo con una sonrisa, pero esta estaba cargada de tristeza. Lo bese en la mejilla y me lancé a sus brazos por última vez en dos meses. -Te amo, Em- Dijo en un susurro apenas audible, pero que para mi suerte logre escuchar.
-Yo te amo más- dije, y al cabo de unos minutos me encontraba totalmente sola en medio del gran aeropuerto.