42. Sin título

78 5 1
                                        

A este libro se le acaban las páginas y yo ya no tengo ganas de escribir ni de seguir. Retroceder demasiado a veces hace más daño, a veces dejar las cosas pasar son la mayor de nuestras soluciones, en vez de seguir arañando en la herida que aún no ha cicatrizado.
Porque las cicatrices son solo una mínima señal de todo el daño sufrido, de todo el tiempo perdido, de tanto llanto sin consuelo, de tanta poca esperanza y de un corazón vacío.
A veces vaciar el vaso es lo mejor, pa echar un buen chorro de agua fría para refrescar y espabilar una mente turbia, para limpiar, que corra el agua y se lleve el mal, que el alcohol solo hace que escueza más.
A veces me creo súper poderosa, en mis pequeños momentos de lucidez, soy capaz de mirar la fortaleza de un cuerpo tan pequeño y una coraza de piedra, a pesar de todos los pedazos de los que estoy hecha. Tanta ruina, al final, acaba siendo maravilla.

Cartas al primer amorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora