24. Mamá

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Mil veces en la vida tenemos que recoger nuestros propios escombros e iniciar reformas urgentes que afectan a nuestro corazón y nuestra mente. Es duro, pero sirve para algo importante: para seguir aprendiendo y, por ende, creciendo...

Creemos que con la edad tenemos muchas cosas aprendidas. Grave error. Yo tengo cada día más claro que estoy en este mundo para aprender todos los días de todo lo que vivo, y vivo en este mundo para seguir aprendiendo con todo lo que la vida me va presentando a cada momento. Y de verdad, no dejo de sorprenderme...

No es fácil, nada fácil, pero el tiempo no nos da la oportunidad de pararnos para poder trazar planes de acción, por lo que la mayoría de las veces nuestros actos responden a la improvisación para poder solucionar, al menos de de momento, nuestros problemas. No es malo, es la realidad. La mayor parte de las "obras de reestructuración" suelen ser nuevas para nosotros, por lo que la inexperiencia en un hecho. Pero en cada nueva "reforma" tenemos como base lo aprendido de la anterior. Nuestros aprendizajes no caen en saco roto, nuestras "reformas" no son en vano, sino que son útiles para aprender y poder percibir con mayor rapidez esas grietas que hacen que nuestro mundo se derrumbe a veces y también, que vayamos disponiendo cada vez de un mayor número de herramientas para reconstruirlo...

Ahí está la grandeza de caernos mil veces, pues cada una de esas veces es una oportunidad más para aprender esas lecciones que ni el colegio, ni nuestra familia o nuestra gente más cercana va a poder enseñarnos, esos desengaños que nadie va a poder evitarnos y esas heridas que sólo nosotros podremos curarnos, aunque queden cicatrices...

Por eso, ÁNIMO MI VIDA, has caído por un precipicio del que sólo tú puedes salir, pero somos muchos los que estamos aquí para ser el cemento que tape tus grietas,el bálsamo que suavice tu dolor y las rocas a las que poder aferrarte para dar ese paso hacia adelante que tanto necesitas dar.

Lo vas a conseguir porque eres fuerte, muy fuerte. Bajo esa aparente fragilidad hay una mujer que lucha por seguir adelante con valentía, con mil temores, sí, pero con dos mil manos para sostenerte y tirar de ti hacia arriba. Y solo vas a recoger lo que siempre has sembrado en todos los que te rodeamos: tu alegría contagiosa, tu apoyo incondicional, la entrega generosa hasta el extremo, tu amistad sin medida e infinita...

Y lo que NADIE, NADIE, NADIE podrá dar nunca a esa persona que algún día sea tu verdadero amor, será la magia que llevas dentro...

Porque ni te imaginas lo que vales...

Porque tú eres pura MAGIA.

-Belén Meca Otón.

Cartas al primer amorHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora