Déjame ser quien te haga volar
cuando no puedas ni respirar,
déjame hacerte ver la pena que vales,
lo que te haces doler.
Déjame, porque no sé si mañana estaré
para volverlo a hacer,
déjame, por favor,
porque será lo único que te pida, amor.
Déjame mirar más allá del cristal
que tienes detrás de tanta tristeza
que te empaña los ojos.
Déjame intentar hacerte sonreír
cuando no tengas ni ganas de seguir hacia delante,
cuando el mundo está ausente.
Yo trataré de parar el reloj cada vez que me lo pidas,
de darte todo el calor que necesitas en las noches de frío.
Déjame verte bailar
con las flores una vez más.
Déjame rozar tu piel
sentir el calor que una vez noté.
Déjame, porque no sé si mañana estaré
para volverlo a hacer,
déjame, por favor,
porque será lo único que te pida, amor.
Déjame ser tormenta en tu tempestad,
explotar en tus manos una vez más
antes de que salga el sol.
Déjame que te lleve a nuestro lugar
donde hicimos tantos sueños realidad
y ahora, están por acabar.
Yo te prometo guardar nuestra historia como un tesoro en ruinas
que no se debe desvelar al resto del mundo por ser una utopía.
Déjame besarte una vez
antes de irme, como la primera vez.
Déjame decirte sin palabras
que me muero por quererte una vez más.
Déjame, porque no sé si mañana estaré
para volverlo a hacer,
déjame, por favor,
porque será lo único que te pida, amor.
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Cartas al primer amor
PuisiA ti, que te escribí antes de saber quién eras. 2015-2016.
