Que impotencia me da esta ignorancia, quedando como tonta sin ganar nada.
Te tratan como tonta y te enojas, pero no te das cuenta que te dicen la verdad al fin de cuentas.
Tantos años me ha costado darme cuenta de mi problema, hablando de lo que me pasa como si alguien le importase.
Estupida he quedado en mil ocaciones, 141 arrepentimientos son por mis obsesiones.
Me lo hacen saber con indirectas, que tardo más de una tarde en darme cuenta.
Las cosas que he dicho creo que lo han arruinado para siempre, pero por qué? Si no soy más que una persona contando lo que siente.
Debo de aprender a callar, pero hay un impulso dentro de mí que no puede parar.
Ahora no se lo que piensa de mí, y no es que me importe la opinión del otro, sino que él no es un simple tonto rostro.
