Capitulo 7: El destino

287 26 21
                                        

El dueño de un auto negro estacionado en una de las esquinas frente a la enorme entrada de la Universidad vigilaba con cautela a todas las personas saliendo por las puertas, odiaba que algunos estudiantes se quedarán viendo a su auto, sabía que era lujoso pero no era para toda la atención obtenida, acomodo sus lentes negros dejando escapar un suspiro pero sus ojos captaron a una cabeza rosada razón por la cual encendió el vehículo, persiguió al personaje hasta un callejón donde presionó el claxon el despistado chico se detuvo para mirar por la ventanilla que bajaba por lado del copiloto.

—Hola ¿Quieres ir a comer? yo invito —El mayor expreso con entusiasmo mientras JongUp asintió y subía.—Quería ver si  tienes tiempo para que conversemos sobre tus ideas para la cafetería.

—Me gustaría mucho pero debo ir a mi servicio social, ayudo en un Institución que funciona como guardería en las tardes ¿Puedes llevarme? ya voy tarde.—Se disculpo el menor provocando que Him torciera los labios,.— No creo que la directora tenga problemas ademas siempre faltan manos para controlar esos demonios.—Me agrada tu perfume.—El menor acerco su nariz al pecho del conductor quien se comprimido más al  respaldo del asiento.—Huele delicioso ¿No tienes trabajo que hacer?

El pelinegro le argumento que en ese momento se encontraba agotado por continuas juntas y honestamente quería librarse de la carga por un día, confesó sonrojado que no contaba con muchos amigos que tuvieran tiempo libre para perderlo por ello decidió ir con él, quien parecía siempre estar realizando actividades sin sentido, JongUp en lugar de ofenderse se sintió halagado, le agradaba la simpleza en la vida, disfrutaba perder el tiempo en tareas que otros las definen como aburridas o tediosas, le gustaba mucho programar razón por la cual pasaba bastante tiempo metido en los ordenadores, aunque era preferible a seguir odioso manuales para arreglar autos.

—¿Enserio? ¿no podrías escoger un barrio más alejado y peligroso?.—Cuestionó ofendido el mayor tratando de buscar un lugar donde estacionar su auto en un viejo baldío.—Es una de las zonas más pobres de la ciudad.

—Si fueran ricos créeme que no necesitan voluntarios para ayudar en una guardería estatal—  Agrego inocentemente, Him quedó sorprendido por su manera de sutil de atacar su clasista comentario.—Ellos son hijos de madres trabajadoras, ayudo con sus tareas me divierto mucho creo me siento identificado con ellos, mis padres siempre estaban fuera de casa por su trabajo.—Salió para rodear el auto y asomarse por la ventanilla.—Prometo que nadie tocará tu elegante coche.

El pelinegro chasqueo la lengua ¿Qué otra cosa podía hacer esa tarde? canceló todas sus reuniones y avanzo el trabajo en la mañana para tener el resto del día libre, conversar con ese sujeto y aprender de su "forma tan peculiar" de ver la vida era una tentadora propuesta, se aseguró de dejar perfectamente cerrado las puertas de su amado vehículo, honestamente le había costado una buena fortuna, le tenia cierto aprecio, llevo las manos a su estomago moría de hambre.

—¿No se supondría que íbamos a comer algo? —Le cuestionó a su compañero quien emitida una sonrisa por tan singulares ruidos provenientes de su estomago, guardo los lentes.— ¿podemos pedir pizza?

—Esta bien pero ¿Invitas  para todos? .—Le cuestiono ilusionado.—No somos mucho honestamente ¿Si?.—Him terminó firmando que caso tenia negarse si él mismo moría de hambre , JongUp se colgó a su hombro de una manera bastante familiar.—No te preocupes no creo que vayas a gastar mucho.—Ingresaron por la puerta principal mientras el menor saluda, al llegar a una de las aulas principales donde los niños se pusieron de pie emocionados.—Hoy vamos a comer pizza nuestro amigo HimChannie va invitarla así que vengan a darle un mega abrazo de grupo.

En cuestión de segundos el director general de TS se vio rodeado por un mar de infantes, no sabía cómo debía actuar hace mucho tiempo que no compartía palabras con personas menores de 15 años. un suspiro de sorpresa escapo de sus boca al sentir los brazos de una niña rodear su cuello, hacia mucho tiempo que no recibía muestras de cariño inocentes paso el resto de la tarde entre risas, pequeños corajes, una forma muy inusual de "perder el tiempo" como él etiquetaba a las horas que no pasaba trabajando, descubrió que su nuevo amigo tenía un especial encanto para enseñar a niños, sería un profesor bastante exitoso si se dedicara a ello su talento se desperdiciaba en una carrera que claramente no deseaba, mientras él agradecía no tener casi contacto con infantes, era bastante regañón y un poco caprichoso por ende terminaba enfrascado en discusiones sin sentido con algunos jovencitos que lo retaban,  al finalizar una gran satisfacción se apoderó de sus hombros al ver como las madres trabajadoras le agradecían sus cuidados, durante mucho tiempo nunca entendió el afán de Bang por ayudar a otros, para él a veces caridad significaba dar dinero pero esas horas solo gasto lo de la pizza pero realmente se llevo el agradecimiento debido a que regalo su tiempo, compartió sus conocimientos con nuevos seres en plena formación.

Me before youHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora