Las personas nos miraban cuando pasábamos tiempo juntos.
Cuando yo de vez en cuando la tomaba de la mano o llevaba su mochila en mi hombro.
A Penélope no le gustaba ser observada.
Tampoco le gustaba que yo la llamara así.
—Todos me llaman Penny —decía—. ¿No puedes hacerlo también?
—Jamás.
Porque mientras ella estuviese conmigo, jamás iba a hacer que se sintiera pequeña.
ESTÁS LEYENDO
La teoría de Penny
Short StoryMe gustan las teorías. Penny era mi teoría. Una historia corta, de un amor muy vorágine.
