Capítulo 27 : Regalos de cumpleaños y reuniones incomodas

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Tyler Smith en multimedia (Sean O'Donell)
Y como todo en la vida tiene un fin, no podía ser menos con las vacaciones.
Todo ha pasado demasiado rápido, y casi he muerto dos veces, así que por primera vez en mi vida tengo ganas de volver al instituto, almenos allí parece que nuestras vidas sean más monótonas.
Debemos estar dentro de cuatro días en Berkley, por lo que estamos volviendo de Malibú ahora mismo, tengo ganas de ver el regalo de mis padres, no tengo la más mínima idea de que puede ser, pero espero que sea algo genial.

Tyler conduce en silencio, con una mano puesta en el volante y la otra sobre mi muslo, suena una de mis canciones favoritas en la radio, all weekend long inunda mis tímpanos, adoro a jack and jack, y no puedo amar mas esta canción.

No la quiero cantar, no la necesito cantar, tan solo quiero que cada palabra de la letra quede clavada en mi, es una canción preciosa, de eso no hay duda.

Tyler parece igual de concentrado que yo con esta canción, así que seguimos en total silencio dejando que la música inunde todo el coche, todo el lugar.

Casi no me doy cuenta cuándo me quedo dormida, así que tampoco me entero del resto del camino de vuelta a casa, hasta que siento como Tyler mueve suavemente mi hombro para hacerme despertar.
Lo primero que veo son sus preciosos ojos azules mirándome, antes de enfocar la vista hacía detrás para ver que estamos en la parte trasera de mi casa.

-Hemos llegado, y tus padres están durmiendo, así que tendrás que esperar a mañana para tu regalo.

Se aparta para que yo pueda bajar y cuando la suela de mis converse toca el suelo el me entrega mi mochila.

-Quédate a dormir conmigo hoy - Tiro de su brazo hasta la entrada de mi casa, y una vez la puerta esta abierta subimos a mi habitación.

Me pongo el pijama, al igual que Tyler, y nos tumbamos en la cama, pongo mi cabeza sobre el pecho de Tyler, y el pasa su brazo por mis hombros y une nuestra mano.

- Tengo dos malditos regalos esperándome y tengo que esperar para ambos.

- Alice ten un poco de paciencia ¿quieres? Mañana temprano vemos el regalo de tus padres y luego te llevo a mi casa y te enseño el mío, y ahora duérmete ya - Deja un beso en mi frente y cierra los ojos, yo hago lo mismo y a los pocos minutos quedo dormida.

Al dia siguiente cuándo nos levantamos bajamos a la cocina a desayunar, e increíblemente mis padres están aquí, no tenía demasiada fé en ello.

-Hola chicos, ¿a que hora volvisteis ayer? - Pregunta mi madre mientras se levanta de la mesa para venir a darme un abrazo a mí y otro a Tyler.

-No sé que hora era exactamente mamá.

-Tyler, encantado de tenerte en casa.

-Encantado de estar aquí señor Becker - Responde mi novio mientras se sienta en la mesa a mi lado y coje un poco de leche del centro.

Desayunamos en completo silencio, metidos en nuestros pensamientos, pero sinceramente no puedo aguantar mas las ganas de saber cuál es mi maldito regalo.

-¿Cuándo me vais a dar mi regalo?

Mi madre ríe y mi padre rueda los ojos.

-Te dijé que no aguantaba mas de media hora sin decirlo, me debes veinte dolares cariño - Le dice mi madre a mi padre mientras le extiende la mano.

-Vamos a darle su regalo y luego hablamos de apuestas.

Mi padre se levanta de la mesa y regresa unos segundos después con una pequeña cajita de color negro.

-Felices dieciséis Alice, te queremos - Mi madre me hace entrega de dicha cajita, y al abrirla descubro una llave con el logo de porsche en ella.

Mi cara se ilumina y inmediatamente corro escaleras abajo hacía el garaje. Al entrar me encuentro con un flamante porsche cayenne de color gris, e inmediatamente muero de amor al saber que es mi nuevo coche.

- ¡Oh dios mio! Sóis los mejores - Los abrazo muy fuerte - os quiero mucho enserio.

Abro el coche y me monto en el, esto es demasiado bonito para ser real, tengo un maldito coche, soy la persona mas feliz del mundo.

Todavía hay mas, no puedo creerlo, la parte trasera del coche esta repleta de bolsas de todas mis tiendas favoritas, esto no puede ser mejor, es el mejor cumpleaños de mi vida.

Bajo totalmente alucinada, y miro hacia todos los lados, descubro que mis padres ya no están y que Tyler me está observando con una sonrisa en la cara.

-¿Porque me miras asi?

-Te ves totalmente preciosa cuándo estás así de feliz, y me encanta.

Me acerco hasta el y le doy un pequeño beso seguido de un abrazo.

Subimos a mi habitación y me cambio el pijama por un pantalón vaquero y un jersey de color verde oscuro. Me cepillo el pelo y me pongo un poco de perfume. Por último me calzo unas converse negras y cojo mi teléfono y algo de dinero.

-¿Nos vamos? - Asiento mientras apago la luz de mi habitación y bajamos las escaleras hacía él garaje.

-¿Vamos en mi coche? Porfavor porfavor - Junto mis manos y le miro con mirada de cachorrito.

-¿Y mi coche? -Cuestiona Tyler mientras se cruza de brazos.

-Venimos después a por el - Me mira no muy convencido - Venga porfavor.

Me dedica una sonrisa y la tomo como una aceptación, así que tiro de el y nos montamos en el coche.

Conduzco por las calles de Nueva York hacia su casa, y una vez estamos allí busco un maldito lugar para aparcar, lo cuál se me hace demasiado difícil.

Finalmente encontramos uno a una manzana de la casa de Tyler, así que bajamos y caminamos hasta el apartamento.

Cuándo llegamos me pide que espere en el salón mientras sube a por mi regalo, así que me dejo caer en el sofá y saco mi teléfono para revisarlo.

-¿A quién tenemos aquí? A la preciosa y sexy novia de mi hermanito pequeño

-Hola Rob, pensaba que ya habías vuelto a hacer el inútil a tu fraternidad - El ríe ante mis palabras y se sienta a mi lado, demasiado cerca.

-De todas las tías buenas que hay en mi universidad, te juro que ninguna se acerca ni medio milímetro a ti, no pierdas el tiempo con crios de diecisiete años si puedes conseguir a tios adultos de verdad.

Me quedo totalmente atónita ante sus palabras, asi que no me doy cuenta cuando lo tengo a dos milímetros de mí.
Oigo el ruido de la escalera por detrás así que rápidamente me aparto de Rob y me centro en mi novio.

-Maldito grano en el culo ¿te importaría irte de aquí? Intento darle un regalo a mi novia y tu no me dejas vivir.

Rob alza sus brazos divertido y después de darle un colleja su hermano desaparece del salón. Tyler se sienta junto a mi y me entrega una caja de color azul cielo.

Al abrirla descubro una sudadera de Nike de color rojo que me puse una de las primeras veces que me quede a dormir en su casa; Una foto nuestra en Malibú en un marco precioso; unas velas con el mismo olor que tenían las de la cabaña en la que arreglamos nuestros problemas por culpa de la perra; una invitación para dos en el restaurante chino en el que compre la comida cuándo el estaba en el hospital; y un cd con todas las canciones que siempre cantamos juntos.

Cuando termino de ver todos los regalos siento las lágrimas correr por mis mejillas, así que me acerco hasta el y le abrazo muy fuerte.

-Gracias, de verdad, eres lo mejor que tengo Tyler.

-Te quiero, te quiero mas que que a nada Alice.

Y en ese momento es en el que me doy cuenta de que no puedo estar mas feliz ahora mismo, y que quiero a Tyler Smith con cada una de las células de mi cuerpo.

Un Infierno Llamado BerkleyHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora