La cuadrilla de demonios se encontraba bastante lejos del lugar. F3RZ4 ya no se encontraba a mi lado, tenía que ordenar papeleo, una tarea bastante tediosa. Lo que seguramente F3RZ4 hace con mucho gusto, le encanta trabajar.
Miré el reloj, faltaba poco para la media noche. No apresure el paso, la invocación se llevaría a cabo dentro de tres horas más, simplemente me relaje aún faltaba mucho tiempo.
Lo que me pareció extraño fue que el pasillo, no recordaba que fuera de esta manera.
Remodelación, si debe ser eso.
—Cazador...
Esa voz.
—Cazador...
Mi cuerpo comenzó a moverse solo siguiendo a aquella voz, la melodía que emitía tan relajante y sutil, sería mi perdición.
Por fin me encontraba cerca del lugar donde provenía, detrás de una puerta de metal. Sólo tenía que abrir, un olor bastante peculiar llegó a mi, lo reconocía bastante bien, ese olor... Tan dulce, fresco.
Finalmente abrí la puerta econtrándome con la nada. El lugar estaba vacío, a excepción de un libro lleno de polvo, una sonrisa salió de mis labios, en mi pecho se albergó un sentimiento de nostalgia.
Limpie la cubierta del libro dejando ver el título: "La leyenda del hilo azúl del destino". Hice una mueca, estaba decepcionada. Por un momento creí que sería otro diario de los antiguos Cazadores. Solté un suspiro de decepción, por lo menos me serviría uno de demonología.
Tenía pensado aventar el libro muy lejos, luego recordé que la leyenda original se trataba de un hilo rojo, no azúl, además que estaba escrito a mano, y lo más importante le debo dinero a 4N4 K4R3N, sería un pago perfecto para ella, le gustan los libros.
A decir verdad ella fue quien me dio el libro sobre demonología que poseía en mis manos, claro antes de que él me lo quitara. Una duda albergo mi ser, no sabía su nombre, no me lo dijo o yo no puse atención o ambas.
No es que importará mucho, no las pasábamos poniéndonos apodos entre nosotros, y el nombre no importaba, pero, ahora me importa como se llama. Tal vez en la invocación de esta noche se lo pueda preguntar.
Entre pensamientos y dudas me encontraba enfrente de la habitación de mis presas.
Nunca entenderé, cada vez que tengo que caminar entre los pasillos del sector mientras me pierdo en mi mundo soy capaz de llegar a mi lugar destinado.
La puerta se encontraba sin seguro, solo realicé la acción necesaria faltante para abrirla. Me recargue sobre el marco de la puerta observando la escena frente a mis ojos. No quería romper el momento pero tenía que hacerlo.
—Admiro bastante su perseverancia e intelecto— Apenas logré pronunciar, aun seguía con el conflicto de seguir hablando o mejor callarme.
—Gracias— su agradecimiento pareció forzado, aun así continuó — fue difícil llegar a este campamento.
Un silencio incómodo se formó, su mirada penetraba mi ser, al grado que un escalofrío recorrió mi cuerpo.
Saqué la botella de alcohol que traía entre mi chamarra, ante la mirada sorprendida de mi acompañante.
—Le ofrecería un trago, sin embargo, es alcohol etílico— Le señalé mis heridas sangrantes de mi brazo izquierdo— Es para heridas y otras cosas más — finalicé.
— No sabía que en un campamento de verano se podrían herir tanto.
— Este campamento es especial.
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Plan Gregory
Paranormal¿Conoces las invocaciones creepypastas?, ¿No? Déjame explicarte. Son juegos prohibidos para invocar a entes paranormales, ah claro. Son juegos prohibidos por dios, eso dicen algunos. La mayoría, en cambio piensan que son irreales, que solo se trata...
