Capítulo 6: El vago recuerdo

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Día: ¿?  Mes :¿? Año¿?

Hace mucho tiempo lo conocí, habitaba entre los árboles de un bosque.

Un ser sumamente extraño que se pasaba su vida meditando, mi familia lo visitaba frecuentemente, cada fin de año, cada fin de mes, cada fin de semana. Una rutina que me fascinaba, me encaraba ver los árboles, el pequeño lago, como olvidar los animales que habitaban.

Era feliz, sólo vivía bajo una burbuja de ilusión. Después descubrí que el hermitaño no existía, que el lugar donde creé mis primeros recuerdos son falsos, que mis padres, hermanos, tíos, tías, primos, todos ellos, están aquí.

Que mis padres murieron al primer año de mi nacimiento, que nos controlaban bajo la ilusión de nuestro líder, El justo. Mis hermanos solo los conocía de vista, a mi demás familia nunca la conocí, solo sabía lo básico.

Aunque la duda cabe en la certera de éstos, muchos espíritus murmuran que realmente todo lo que vivimos en aquel sueño es nuestra vida pasada. Es mostrada para no cometer los mismos errores en esta.
Lo gracioso de todo es que solo recordamos parte de ellos, más no todo.

"Es un castigo de Dios, todo por nacer en esta tierra".
El señor de la guardia occidental sala D, generalmente lo decía cuando todo el mundo se encontraban en la invocaciones, junto a los gritos desgarradores de los pobres diablos. Aunque por una extraña razón comencé a vincular la frase con el olvido de una vida pasada.

Sí aquello es cierto, fuimos unas malas personas obligadas a seguir en esta vida por el Karma. Un Karma que consideraba injusto, tan injusto como el responsable que nos tiene prisionero en esta Jaula.

No he conocido a alguien que tenga más de treinta años de edad. La vida promedio es de tan solo 25 años. Nuevamente vi pasar el futuro frente a mis ojos, nada nuevo lo mismo de siempre, penumbras.

Diferentes caminos que conectan la vida de millones de personas, tragadas por la desesperanza. No hay mesías, no hay nada, habrá un intento de revolución sin ser lo suficiente fuerte y fallará. No hay esperanza, nunca esperé que existiera una.

Atentamente: Sin recuerdos

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