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"— No quería ver tu corazón roto.

—No puedes romper algo que no existe.—exclamó tan fría como el hielo. 

Pero sabía que ella no estaba siendo fría ni mucho menos cortante con él, entendí que la pequeña chica que un día fue feliz en ese momento demostraba cuán rota se encontraba.

Cada parte de sí me decía a gritos que la humanidad y las palabras la destruyeron, y que las acciones se encargaron de que no quedara nada sino polvo de lo que era.

Y no, no te diré que sonreía a pesar de todo, porque el cristal en sus ojos que juraban no dejar entrar a nadie más y la línea recta que formaban sus labios explicaban todo lo contrario. Todo en ella pedía una ayuda que nadie podía darle, ninguna persona podría ayudar a un corazón al que hicieron añicos esta el punto de que no existiera más."

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