57

77 5 0
                                        

Desperté una mañana y lo que era ya no estaba.

No supe reaccionar, nunca pensé que esto se podría relacionar.

Siempre creí que con plata todo se compraba, y hoy veo que lo hermoso y lo bello es de lo que más me alejaba.

Dime ahora para que me sirve la fama, si por famoso la vida se me escapa.

Dejé ir con facilidad mi más hermosa casualidad.

Lo veo, lo siento, y no sabes como me arrepiento.

De aquí no hay marcha atrás, si mi alma marchita se pudre más y más.

Lo sé, ya sé, solo te pido por favor que no te culpes por mi dolor.

Fui yo quien hizo esta elección, que en mi tierna y dulce ilusión me dejé llevar por un momento de atención.

Lo vi y no lo creí, lo escuché y no lo ignoré, ahora lo siento y no lo quiero. Que irónica es la vida que te da y luego te quita.

El hogar de las metáforasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora