72

60 6 0
                                        

¿Sabes? Ese lugar siempre ha existido.

Me hace creer, amar y también lastimar, pero ahí soy yo y todo tiene solución; si mis pensamientos están nublados, en tan solo un rato allá los aclaro. Y ve tú si los aclaré, si tus indescifrables ojos se dignan a leer mis líneas como en el ayer.

Quizás suene a invento, y sin ser ningún experto, te juro que casi he muerto. Sí, mi amiga, casi lo he hecho, al verte y no hablarte, al tenerte cerca e ignorarte. Y bien, tal vez y lo exagero, pero es así.

Porque sí, querida, es obvio que me duele, que no soy ningún juguete o algo que no siente. Somos humanos, todos nos equivocamos, pero de no contar ya con tu amistad orgullosa no me siento.

Ey, niña, te digo que lo siento, y es que sin tu consentimiento me alejé muy cruelmente. Permíteme acercarme, ayúdame a implementarme, o destroza de una vez este cariño que hacia ti yo tengo, sin compasión ni titubeo.

El hogar de las metáforasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora