Capítulo 10

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Justin POV’

Ahí estaba ella, sentada jugando con una pequeña personita que reía emocionadamente y tratando de alcanzar un pequeño colguije lleno de muñecos.

Su mameluco blanco con verde y pequeños dibujos de pájaros y casitas para estos lo hacían ver tierno.

~

Había pasado toda la mañana del 29 de marzo* buscándola. En todos los edificios de zona que el investigador Wells había mencionado.

Preguntado a varias personas donde se encontraba el parque con los edificios señalados, los encontré a cinco cuadras de mi localización.

Pregunte a cada recepcionista del hotel, haciéndola buscar a ________tn Miller.

Al fallar siete veces, me dirigí al último edificio color plateado, entre.

-Buenas tardes ¿En qué puedo ayudarle?

Me pregunto antes de llegar a su gran escritorio situado en medio del primer piso. Sonreí.

-Necesito encontrar a mi esposa –Le informe y ella asintió- ¿Podría buscas en su computador si se encuentra en este edificio __________tn Miller?

Ella asintió y de inmediato empezó a teclear su nombre. Sus ojos se abrieron.

-E-está en los pisos de los dueños de aquí, ella es la prima de Marie Williams. Lo comunicaré con ellas.

-Soy Justin Bieber, su esposo, así que pasaré –Le mire desafiante- es una sorpresa.

Me retire y subí al elevador y apreté el botón del último piso.

~

Ahí estaba ella, viendo con los ojos bien abiertos.

-Sal de aquí –La voz de tras mío me sobresalto- ahora o llamaré a los…

-¡No! –Su voz hizo latir mi corazón y hacer gritar al pequeño- Marie… ¿Podrías darnos un momento?

La chica cerró la puerta. No podía caminar a ella, era tan hermosa, tan sensual verla con su conjunto de Jean y suéter holgado con pelo recogido en una coleta.

El pequeño grito, pidiendo la atención de su madre, que de inmediato lo tomó en brazos y empezó a mecerlo. El pequeño hombre rubio empezó a cerrar sus ojos poco a poco, hasta quedar dormido en lo que le podría decir mini cama; ya que estaba encima de la más grande.

-¿Por qué te fuiste? –Escuché su voz en un susurro apenas audible- ¿Por qué? –Sus ojos chocolate se clavaron en los míos.

-Mi padre llegó al departamento ese día –Ella miro un poco al pequeño y regreso su mirada a la mía- y me dijo que me llevaría a Canadá, empezamos a discutir… cuando dos hombres me arrastraron a un coche negro… Y después subí a su avión –Su mirada era fría- Estuve tres meses en un internado de soldados y al salir mi padre me otorgo las oficinas de Nueva York –Suspire- Al no encontrarte, comencé a buscar investigadores, tu padre fue a mis oficinas y me obligó a viajar por todo el mundo –El pequeño gruño mientras estiraba su cuerpo por su mini cama, haciéndonos mirarlo con amor- Y el investigador Wells, encontró pistas sobre ti y yo te encontré.

Finalice, ella no dijo nada por el momento. Su cara estaba en una confusión total. Ella podía decir si creerme o no. Todo estaba en ella.

-No te necesito.

Sus palabras me sorprendieron por un momento. No podía ser cierto, no podía volverla a perder nuevamente.

-Más bien, no te necesitamos –Se levantó de la cama- Te fuiste porque se te dio la maldita gana –Me señaló- y ahora te arrepientes por lo  que hiciste. No es justo que mi hijo fuera rechazado a los cinco meses por su padre y el muy cobarde haiga huido. Y al sentir culpabilidad y presión por su suegro –Hizo comillas con sus dedos al decir la última palabra- decidió buscarnos ¿No es así?

-No, _________tn escucha –Me acerqué un poco a ella, pero ella retrocedió dos pasos más- No me fui por no aceptar a nuestro hijo, fue por mi padre, el me llevo a Canadá a una escuela militar, te amo y nunca te haría eso, ni mucho menos a nuestro hijo.

-Mientes –Solté un suspiro- Quiero que te vayas, vete.

-Prometí nunca volverte a perder –Me miro de repente con sus ojos llenos de lágrimas retenidas- y no lo haré. Déjame comprobarte lo que estoy diciendo –Supliqué y me acerqué a ella- por favor, déjame solucionar y reponer los meses perdidos junto a ti –Una lágrima rebelde se escapó de sus ojos chocolate- Déjame ser tu esposo y el padre de nuestros hijos, por favor.

Tomé su mano izquierda y me incliné.

-¿Aceptarías darme una oportunidad de no volverte a perder?

Sus ojos estaban atrapados en los míos. Su mirada café tan intensa y penetrante como siempre, haciéndome sentir un estúpido a su lado.

Su mirada podría derretir a cualquier hombre que se le cruzará en su camino, y ella podría enamorarlos si se lo propusiese con tan solo una mirada.

El pequeño hombrecito con un mameluco en su cuerpo, soltó un grito demasiado recio y comenzó a llorar. __________tn se separó de mí y lo tomó en sus brazos. Mi hijo estaba en contra mía por tratar de reconquistar a su madre.

-Justin –Su voz hizo que reaccionará y me levantará de mi posición de proposición nupcial- ¿Puedes…?

Lo tome entre mis brazos y su llanto comenzó a reducir, hasta quedar totalmente callado con una hermosa sonrisa sin dientes en su rostro. Mi pequeña chica de cabello café miro sorprendido al rubio colocado en mis brazos, hizo una mirada de agradecimiento.

El pequeño reía y sonreía, yo le sonreía y apreciaba cada rasgo de él, totalmente era una copia mía en pequeño y con ojos un poco verdes.

Aparte mi vista de él para mirar a su madre que esculcaba rápidamente la pañalera blanca buscando algo. El pequeño grito haciendo llamar mi atención, para luego seguir sonriendo y riendo.

-Justin –La mire- no quiero tenerte cerca de nuestra vida.

Sus palabras se incrustaron en mi pecho, como una bala, haciendo que algo me doliera. No quería separarme nuevamente de ellos dos. No. Lo hice dos veces no otra vez, no lo haría.

-¿No confías en mí? –Me miro, negó- Sé que es difícil confiar en un idiota que te ha fallado dos veces.

-No quiero que me falles a mí ni mucho menos a Jason –Su nombre y rostro me hicieron recordar al pequeño en el centro comercial, la madre desaparecida era las mismísima señorita Miller- Así que quiero que…

-¿Qué harás cuando pregunte por su padre? –Su rostro palideció un poco- ¿Le conseguirás otro padre, sólo por no darme una oportunidad?

-Yo…

-No sólo me quitarás a mí el privilegio de verlo crecer –Le interrumpí- si no, también a él de quitarle el derecho de conocer a su padre biológico.

El pequeño hizo un movimiento, y se acomodó mejor en mis brazos.

-No quiero hablar de esto ahora -Quitó al bebé de mis brazos, este gruño y comenzó a llorar- Vete.

Abrió la puerta de su habitación y me empujó para luego cerrarla. El llanto del bebé no paraba y decidí irme.

*El viernes, 29 de marzo de 2013, es la fecha correcta.

Maraton 5/5 ¡Se acabo! :( Pero bueno:) Comenten y denle clic en el botón de "votar". Besos.

Mi mala apuesta 2Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora