Capitulo 13.

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La distancia, la distancia se puede definir o ejemplificar de varias maneras, por ejemplo existen distancias que nosotros mismos nos creamos al pensar. Pensar que algo no es posible. tener algo tan cerca pero a la vez tan lejos, eso es algo que podríamos cambiar con solo una charla.

Harry y Niall se encontraban en Road Island Estados Unidos, una casa acogedora sin lugar a dudas. Tenia 6 habitaciones con sus respectivos baños, cocina americana, living room, dos salas de cine, 2 gimnasios internos, 1 piscina climatizada dentro de la casa, salón de sauna, cuarto de juegos, 3 canchas, 1 de volley, 1 de futbol y otra de badminton. Harry se instalo en el piso de arriba en una habitación con vista a la Playa. Niall sin embargo se acomodo en una en el subsuelo de la casa, como si fuera una rata.

Harry se encontraba muy confuso últimamente, por sus sentimientos hacia Taylor. El ya se encontraba bien, tratando de olvidar la. Pero muchas veces la vida se empeña en unir aquello que siempre debió haber estado unido. Siempre admiro su forma de ver las cosas. su forma de ver le el lado positivo a las cosas.

Pero el orgullo es una barrera muy grande que a los seres humanos le es muy difícil de derribar en especial a los hombres. Por que sufrir, si con una disculpa o unas cuantas palabras todo se puede arreglar. El temor de ser rechazados nos impide decir lo que pensamos y sentimos. Harry creía que Taylor ya lo estaba superando. Peros estas pistas solo llegaron con el objetivo de reavivar el amor que él sentía hacia ella. Sentado en aquel sillón de mimbre observando el susurrar del océano cada vez estaba mas seguro que no podía estar sin ella.

De repente sintió que lo golpeo un cojín por el lado izquierdo de la cara.

-Que te ocurre maldita perra en celo, me asustas te?- Harry le devolvió el cojín a Niall tirando se lo por el estomago.

-Que es lo que te ocurre a ti? maldita Diva, tu nunca estas así tan callado, mucho menos concentrado.- Niall se cruzo de brazos y lo observo atentamente.

- Nada, no pasa nada.- se tumbo a la cama cubriéndose la cara con una almohada.

- Cómo que no? anda cuenta le todo a tu duende Irlandés favorito.- Niall se sentó en el sillón como si fuera un psicólogo.

- Ash, lo que pasa es que no puedo parar de pensar en Taylor, y que todavía existe la mínima posibilidad de que la siga queriendo.- Harry hizo un gesto con la mano expresando cuando chica era esa posibilidad.

- Ah!!! en serio, si!!!!.- Niall se paro saltando.

-Haber pero no te emociones, del dicho al hecho...

-No a ver, es que no te das cuenta de las cosas ella te sigue amando. Por que desde que yo tengo razón de uso, uno no le anda escribiendo un álbum completo a un ex si ya se lo a superado.

-Uff, si que eres imposible, como compositor debes saber que uno escribe canciones sobre experiencias que hemos experimentado.

- SI, una o dos canciones, no un álbum completo idiota.

- Ya bueno. Puede ser que estés en lo cierto, pero por que no hacemos algo mas divertido y que no termine deprimiendo me mas.

- A ver, y que podría ser eso...

- No se cualquier cosa, por que mejor no nos ponemos a ver películas.

- Por fin tienes algo bueno en la cabeza a parte de esos rulos mal cuidados.

- Ay si como no, hablo el teñido. Mejor yo voy a preparar las palomitas con las sodas mientras que tu preparas la sala. Pero eso si, nada de terror. no quiero que luego del miedo se te ocurra querer venir a dormir conmigo.- Harry se levanto de la cama y se acomodaba la ropa mientras se dirigía a la cocina.

13 DíasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora