6.

493 40 2
                                        

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


EL DOLOR AL DESPERTAR

LEIN

Cuando desperté era de noche y de pronto todos los recuerdos me azotaron en la cara sin piedad alguna. En ese momento desee que nunca me hubiese correspondido.

Todo habría sido más fácil si nunca me hubiera enamorado como una imbécil de ella. Por que me hizo eso, cuando yo la quería. Mi cabeza me martilleaba las sienes y gruñí molesta, porque no bebí lo suficiente para tener resaca, esto era una completa mierda. Sabía que no me merecía tanta felicidad pero su mirada me bombardeó de esperanza y descubrir que todo lo que ella dijo e hizo fue un engaño, simplemente hacía que se me revolviera el estómago.

Camine con pesadez al baño, mi pelo era un nido de pájaros, me metí en la ducha y al terminar no me gustaba la imagen que se reflejaba de mi en el espejo, el aspecto de mi cabello me estaba poniendo de los nervios este ya estaba desprolijo antes, pero ahora todo había empeorado.

Enfadada conmigo misma tome las tijeras y corté mi cabello hasta dejarlo al ras de la nuca no me importaba, me deje un flequillo decente, era suficiente para mi. Al menos en el espejo lucia bien. Quería que mi antigua yo desapareciera para siempre, no quería volver a verla jamás.

Me vestí para salir, necesitaba distraerme para no llenarme la cabeza con más mierda. Decidí que caminar era lo mejor para despejarme era aproximadamente la una de la mañana aún había gente caminando por ahí. Cruce un callejón y escucho algo caerse detrás de mí. No vi a nadie así que caminé un poco más.

Me detuve cuando sentí a alguien a mi espalda, había un chico parado no muy lejos de mí, decidí ignorarlo, fije mi mirada al frente descubriendo a otro chico más, era claro que no tenían buenas intenciones

¿Me estaban esperando? ¿a mi ? ¿por qué?

—Sabía que te encontraría por aquí, machorra de mierda.

Reconocí esa voz al instante, maldije por mi mala suerte.

— ¿Qué diablos quieres ahora Denis?

Me doy la vuelta para mirarlo directamente, estaba apoyado en un árbol, con su estúpida cara llena de moratones y un ojo hinchado. Que patético se veía.

—Te dije que me las pagarás— dijo intentando parecer amenazante.

Se fue acercando poco a poco, seguido por los que yo supuse eran amigos. De alguna manera sabía lo que este cretino cobarde iba a hacerme pero no me importaba, a lo mejor acababa matándome y así ya no tenía que volver a verle el careto a nadie. Supongo que sería lo mejor para todos.

De pronto la tristeza me atenazó el corazón, que tan felices estarían las personas a mi alrededor si yo desapareciera de sus vidas, llegue a la conclusión de que todo seguiría igual. Mientras pensaba todo esto no vi cuando me llegó el primer golpe, ni tampoco el segundo, simplemente cayeron sobre mí como una tormenta caí de rodillas.

No intente defenderme, mi intención en ese momento era terminar con mi propio sufrimiento. Solo esperaba que estos inútiles fueran capaces de terminar conmigo.

— ¡Deténganse!

Escuche que alguien gritó, pero no veía quien era, por su voz tan fina parecía una chica, en esos momentos no me importo y tan solo unos segundos después recapacite, no creo que estos sacos de mierda sientan pena por una chica inocente, sentí que esa muchacha corría peligro. Quería que ella se fuera y estuviera a salvo, de lo contrario me sentiría culpable.

¡Joder!

Cuando logre enfocar la vista distingo que es una chica pequeña con rizos rubios hasta los hombros. Me pongo en pie y siento que todo se mueve bajo mis pies. Esta mujer está loca.

—No te metas pringada – grita Denis dispuesto a encestar un golpe, es un cobarde. Jamás permitiría eso. Y antes de que llegue a ella le sujetó del hombro

—Métete con alguien de tu tamaño — digo y escupo un poco de sangre.

Sí que me habían lastimado porque me costaba respirar además de que veía más gente ahora.

Le rodeo el cuello con mi brazo y lo tumbó, y allí en el suelo recibe una patada en la cara con gusto, sus amigos vienen de nuevo a por mí, pero no quiero más golpes, ya he tenido suficiente. Estos tipos son tan inútiles que no han podido ni dejarme inconsciente. Con tres simples golpes los noqueo. Cuando termino un dolor me recorre la columna y la vista se me nubla.

Caigo de rodillas de nuevo y me sujeto el estómago, un calambre endemoniado me recorre las entrañas, pienso que tal vez debería ir al hospital. Me pongo de nuevo en pie con dificultad dispuesta a marcharme.

— Necesitas ayuda y te llevaré al hospital.

Escucho una vocecita asustada y nerviosa. Sonrío por lo adorable que se escucha.

—No hace falta, vete a casa, estas no son horas de andar en la calle.

Empiezo a dar pasos torpes pero me está costando una eternidad llegar a dar dos seguidos.

—Sí que hace falta. Por favor, déjame ayudarte.

Llega a mi lado agitada, me sujeta del brazo con firmeza, es muy menuda y bajita, podría tumbarla si le apoyo mi peso, ¿cuántos años tendrá? resignada a ser salvada dejo que me lleve a urgencias.

Cuando cruzamos la puerta del hospital solo escucho su grito y las nubes oscuras me absorben. Sus ojos que ahora veo con claridad son de un azul intenso y están llenos de preocupación. ¿Por qué le importo a esta chica? ¿Quién es? mi cabeza empieza a dar vueltas, las brumas inmensas se extienden otra vez.

La tristeza me lleva con ella a las tinieblas.



¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
La solución de Lein (TERMINADA) VERSION WATTPADDonde viven las historias. Descúbrelo ahora