|REDICION TERMINADA | 2025 | PROXIMAMENTE A LA VENTA EN FISICO EN AMAZON |
VERSION COMPLETA POR TIEMPO LIMITADO.
Desde el abandono de uno de sus padres Lein se convirtió en una persona impulsiva y a sus 17 años no sabe qué rumbo tomar. Lo único que...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
¿QUÉ SE SUPONE QUE TENGO QUE HACER AHORA?
MERYL
Han pasado algún tiempo desde que Lein y yo empezamos a hacer cosas juntas, porque yo no lo llamo salir porque evita cualquier acercamiento de mi parte, está manteniendo su distancia conmigo y eso me pone sumamente triste, si bien siento que lo nuestro a avanzado ella siempre se mantiene alejada, es como si tuviera miedo de dar el paso conmigo. No se si le he dejado claro lo que siento por ella, pero me preocupa no ser correspondida.
Después del trabajo solemos salir a pasear pero justamente hoy no quiere, y me enfada.
No quiero presionarla pero estoy frustrada, ella ha vuelto a sonreír y sé que conmigo está cómoda, pero no entiendo porque sigue actuando de esa manera.
Cuando termino de cerrar me marcho a mi habitación enfadada. No con ella si no con la persona que la lastimo, ahora por su culpa Lein no puede ser feliz y siento rabia, tanta que me dan ganas de llorar.
Me doy una ducha rápida y me pongo un pijama fresquito, ya casi es verano y no me creo lo rápido que ha pasado el tiempo. Desde que Lein llegó a trabajar con nosotras el restaurante ha ido a mejor, curiosamente es amable con todos los clientes.
Vamos juntas a entrenar, después de hablar con ella lo decidimos como una actividad para hacer juntas. Me encanta ver como golpea el saco, es demasiado sexy verla, y aunque ella no me dice mucho se que me mira mientras yo lo hago.
Me meto en la cama y dejo encendida la lámpara de noche, quiero leer un poco antes de dormir.
Cuando estoy sumergida en la lectura siento unos golpes suaves en la puerta y respondo bajito para que pase, no me sorprende que sea Lein con el cabello húmedo y con su camiseta de tirantes dejando ver sus brazos, está tan guapa y sexy que me pongo como un tomate.
–Hola, ¿Qué pasa?– pregunto disimulando mal el sonrojo de mi cara.
Ella se acerca despacio y se sienta en mi cama sin quitarme la vista.
–He estado pensando mucho Meryl y quiero decirte una cosa.
Parece algo nerviosa lo cual hace que mi corazón se acelere. Dejo mi libro a un lado y me enderezo un poco en la cama.
–Escucha, no quiero que te enfades pero creo que no estoy lista para dar el paso siguiente en esto y lo último que quiero es hacerte daño, lo mejor es que seamos solo amigas.
Ella me mira con tristeza, no me esperaba esto y estoy sin palabras.
–Creí que íbamos bien y...
Sin embargo no puedo continuar hablando porque las lágrimas caen sin que pueda detenerlas.
Ella se acerca pero la detengo con el brazo, siento que me estoy ahogando y necesito aire.
–Meryl por favor, no llores, soy una imbécil, lo siento de verdad.