Sentados en el banco.

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Baje las escaleras, con lentitud, y llegue a mi portal, donde Carlos esperaba apoyado en una de las paredes. Me vio, y me sonrio, lo que provoco que mis mejillas comenzaran a ponerse rojas.

-Hola enana.- me dijo sonriente.

-Hola..- dije yo timidamente.

-Que tal?

-Bueno, podria estar mejor. Y tu que, Rubio?

-Pues la verdad, tenia muchas ganas de verte.

-Yo tambien, jeje.

-Si, pero dudo que tuvieses mas ganas que yo.- me sonrio y se dirijio a mi, pretendiendo besarme.

-Carlos.. no, para, por favor.

-Que te pasa?

-Tengo que hablar contigo, vamos a un sitio mas tranquilo...

Nos dirijimos a n paque que habia cerca, nos sentamos en un banco cerca de un lago, "un buen sitio para na declaracion" pense, y sonrei ironicamente, que ultimamente se me daba muy bien.

-De que querias hablarme?-pregunto Carlos ahora un tanto preocupado.

-Veras.. he estado pensando, desde la discusion de Sandra y Alvaro en el restaurante. Me di cuenta de que no podia seguir asi, Carlos, me gustas, me gustas demasiado, te quiero, y no se si tu sientes lo mismo, pero necesitaba decirtelo, porque no podia mas. Y creeme, tengo miedo, de que ahora me digas lo mismo que dijo Alvaro, "tu y yo, no somos nada" porque lo se, pero te mereces saber esto, y me estoy poniendo nerviosa y ya no se que decirte, porque...-y no pude terminar, me beso, me paralice, igual que la primera vez, no sabia reaccionar, certe los ojos, y le bese. Y, si pensaba que nuestro primer beso era bueno, sin duda este era mil veces mejor.-...te quiero.-termine la frase.

-Eres tonta, por preocuparte tanto. Yo tambien te quiero Irene, desde el primer momento, y siempre hemos sido mas que nada, siempre ha habido algo entre nosotros. En el fondo lo sabes.

-Si, pero, siempre queda la duda.

-Pues creo que ya tienes la respuesta.

-Carlos...

-Dime.

-¿Que somos?

-Que quieres que seamos.

-No lo se, solo necesito estar a tu lado, te necesito conmigo.

-Siempre estare contigo pequeña, eres la razon de que mi mundo siga en pie desde el dia en que te conoci.

-Te quiero, Carlos.

-Y yo mas a ti, pequeña. Acuerdate bien de este dia, porque es el principio de una historia interminable.

Y volvimos a fundirnos en un beso, un beso interminable que me hizo olvidarme del mundo por completo.

Una historia interminable.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora