IV

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¡Míraloooooo! ¿Acaso no se ve tan lindo incluso durmiendo? ¿Parece un ángel verdad?
Me encanta verlo cuando duerme, imagino que así de tierno será nuestro hijo. Claro jaja, si se parece a él, porque si se parece a mí pues ya valió madre jajaja –dijo Zoé entre risas, mientras hacía una video llamada con su hermana Ana.
–Ay no digas eso zoo –dijo Ana con tono aburrido–. Si se parece a ti no solamente valdrá madre, pobrecita criatura la verdad jaja.
–Que grosera Ana banana, changa maranga, ojos de sapo y cola de rana.
–Ya zoo, no da risa lo que acabas de decir.
–¡No me digas zoo! –dijo Zoé acercándose el móvil a la cara.
–Siempre te he dicho así, así que no te quejes –dijo Ana frunciendo el ceño–. Además tú me dices changa maranga y yo ni siquiera me enojo, así que calladita zoo.
–Pues eso sí, tienes toda la razón Ana banana –dijo Zoé riéndose un poco.
–Bueno hermana tengo que colgar, debo terminar unas cosas aquí en mi casa. Y debo hacer de comer que ya pronto llega Stacey de su viaje escolar –dijo Ana apurada–. Además sé que llegará hambrienta y no la conoces cuando llega así con hambre. Créeme... es el mismísimo demonio jaja.
–Está bien Ana, yo también tengo que hacer unas cosas antes de que se despierte este osito dormilón.
–Oh y por cierto zoo, dentro de dos semanas te parece que hagamos una reunión para darle la noticia a nuestras amistades, familia y sobre todo a tu esposo.
–¿De que hablas Ana banana? –preguntó Zoé algo confundida.
–¡Pues sobre tu embarazo tonta! –respondió Ana.
–Oh cierto Ana jaja. Y me parece perfecto porque estos días estaré súper ocupada en el hospital. –añadió Zoé.
–Bueno zoo por favor cuídate mucho, y cuando llegué Stacey le diré que más tarde te llamé.
–Gracias Ana, tú también cuídate. Y por cierto... te quiero mucho –dijo Zoé viendo a la cámara directamente.
–No vuelvas a mirarme así zoo, me das miedo jajaja. Pero bueno, yo también te quiero hermana. –dijo Ana despidiéndose de ella.
–Byeeee.
–Bye zoo.

Zoé.
Pues bueno, ahora tenía que poner manos a la obra. Tenía que limpiar la casa, ordenar nuestro cuarto de estudio; porque yo había dejado un desastre que no quería que Anuar viera. Porque si lo ve, estoy segura que le da un infarto al ver tanto desorden jaja.
También tenía que prepararme para la guardia de la noche. Lo sé, en domingo y de guardia en la noche y parte del otro día.
Por eso me dormí un ratito con mi dulce esposo, el no sabe que tengo guardia el día de hoy y no quiero que sepa porque sé que me dirá que no vaya, pero es mi deber y realmente quiero hacerlo. Pues es lo que me gusta.
Él me lo dice porque ya pasó por todo eso (aunque hay días en los que hace guardia extrema) y ahora está por terminar su especialidad. Será un gran cardiólogo, un hermoso y dedicado cardiólogo.
Pero yo no, yo aún no hago mi especialidad, pero pronto la haré. Debo seguir hasta el fin.
Pero bueno, así es esto.
En fin... ¡manos a la obra!

Anuar.
Había dormido 4 maravillosas horas junto a mí esposa. Las disfrute tanto que dormí tan profundo, que ni un ruido podía despertarme.
Pero me di cuenta que se fue, sentí cuando se levanto y note que se puso a limpiar unas cosas y que se alistaba para irse al hospital.
Iba a decirle que no se fuera, que se quedara por esta ocasión conmigo. Pero sé que debe hacer eso, así que me aguante las ganas de gritarle que se quedara. Y bueno lo bueno de todo eso es que se despidió de mí con muchos besos. Me hice el dormido, pero de tanto que la bese... sus labios quedaron un poco hinchados.
Me dijo que me amaba, y volvió a darme más besos.
Como no existe una máquina del tiempo, porque así hubiera estado repitiendo ese momento. Ese momento en el que me besaba una y otra vez. Pero no se puede. Ni modo.
Había escuchado que estaba hablando con su hermana, que planeaba hacer una reunión dentro de dos semanas. Para ser honesto no tengo la menor idea del porque querría hacer eso mi esposa. Pero ahí veo la oportunidad de decirle lo que me pasa, de explicarle la situación, y sobre todo de despedirme de ella.
Debo pensar muy bien que le voy a decir, sé que debo ser delicado, pues no quiero que rompa en llanto.
Y bueno ahora que no está, me parece momento perfecto de comenzar a planear todo lo que haremos juntos antes de que haga la reunión.
Haré que cada cosa sea especial, para que la recuerde y me recuerde a mí como un hombre feliz. Porque eso soy, soy el hombre más feliz de la tierra.

Continuará...

Pide un deseo mi amor.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora