No se podría decir que iba siendo el mejor día; Mi madre volvió a mi apartamento ese día, cuando nos encontrábamos viendo una de mis series favoritas, sólo para pasar el rato ya que ninguno de los dos tenía ánimos de salir.
Mi madre me gritó sin saber que tu estabas dentro de mi apartamento, me sentía realmente apenado. Habías escuchado todo lo que ella me decía con tanto rencor.
Y realmente yo hubiera reaccionado de la misma manera si alguien se acercara a decirte cosas tan horribles...
Porque...
Enfrentaste a mi madre, la cual se sorprendió demasiado al verte y escucharte tan molesto.
"¿Y tu quién eres para creer tanto en Lee Chan?" Preguntó mi madre con cierto tono de burla.
"¿Y eso importa?" Bufaste "Lee Chan es mi novio y no me gusta para nada que le hable de esta manera, cuando él no ha hecho nada malo"
Mi madre pareció palidecer cuando escuchó aquellas palabras.
Realmente estaba sorprendido por tus palabras.
Discutiste con mi madre por una largo tiempo.
Después de la larga discusión que al final no quedó en nada, mi madre se hartó, nos gritó y se fue llorando del edificio.
Yo también rompí en llanto. En verdad estaba muy apenado.
Sin embargo tu me animaste, me abrazaste e hiciste reír incontables veces.
Y es que aún no podía procesar el gran impacto que habían causado tus actos.
Te agradecí demasiadas veces que siendo honesto olvidé cuantas fueron.
Fue cuando tu comenzaste a reír y dejar pequeños besos sobre mi frente para luego decir aquellas palabras que alegraron mi día, mi vida.
"Lee Chan... Sé que no es el momento indicado, ni mucho menos por lo sucedido hace rato. Pero, necesito decirlo." Tomaste mis manos y comenzaste a jugar con estas "Siento por ti algo muy especial y siendo honesto, creo que es la primera vez que me siento de esta manera. Chan... me gustas demasiado. Cada día encuentro algo más en ti que me atrapa y eso me enloquece. No sé que pienses sobre esto pero yo realmente quiero que sepas que si hay una posibilidad de salir contigo, por favor me lo dig..."
Ni siquiera habías terminado de hablar y yo ya me encontraba abrazándote con demasiada fuerza.
"J... Jun, créeme que tienes demasiadas... Demasiadas posibilidades conmigo" Sentí tus brazos rodear mi cuerpo "He esperado mucho este momento"
"¿Eso significa que me permites ser tu novio?" Susurraste sobre mi oído. Sentí como reposabas tu cabeza en mi hombro, lo que me causó un cosquilleo, por lo que reí levemente "Por favor, di que sí"
"No" Respondí con una sonrisa burlona.
En ese momento te alejaste de mi para mirarme. Tu reacción había sido increíblemente graciosa, lucías confundido.
"¿N... No?"
No pude evitar reír, me habías causado mucha ternura.
"Es broma Jun." Arrugué mi nariz. "Sabes que es un sí"
Tu expresión en el rostro cambió en un instante, pude notar aquél brillo en tus ojos que tanto me encantaba. Tu sonrisa Jun, demonios, me hubiera gustado plasmar ese momento en una fotografía.
Simplemente te abracé y tu lo hiciste de vuelta conmigo. Lo que más me sorprendió fue que a partir de ese momento comenzaste a actuar demasiado tímido, parecía que el hecho de haber aceptado salir contigo te ponía nervioso.
Aunque no importó, después de todo, te veías realmente feliz y yo también lo estaba.
Entre bromas, risas, abrazos y besos tímidos pasamos la noche juntos.
Esa noche... La cual marcó el inicio de mi felicidad...
Gracias a ti, Jun.
