Mi cumpleaños la pasé toda la mañana y tarde con mis amigos, quienes me habían preparado una pequeña fiesta sorpresa. Algo que agradecí demasiado, pues mis padres lo único que hicieron fue dejarme una felicitación en el correo de voz.
Lamentablemente para la noche los chicos ya se habían ido.
Yeol esa noche me invitó a una fiesta, me sentía tan míserable que no pude decir que no.
Conocí a nuevos chicos, todos con la misma intención, llevarme a la cama.
Y quizá por los efectos del alcohol, lo estaba pasando tan bien, ó eso creía.
Mientras rodeaba el cuello de aquél chico que ahora ni recuerdo su nombre, logré verte en medio de toda esa gente...
Te encontrabas con un chico a las grandes carcajadas...
Intenté ocultarme, pero como si la mala suerte estuviera de mi lado, tu vista se posó en el chico, que ahora se encontraba besando mi cuello y en mi.
La gran sonrisa que tenías se desvaneció, comenzaste a caminar hacía mí. Estabas realmente serio.
Alejé al chico lo más rápido que pude mi y corrí en busca de la salida.
Fui muy tonto al creer que me había librado de ti, pues dos cuadras ya lejos de la fiesta decidí tomar un respiro, estaba algo mareado, pero, de la nada pude sentir como tomabas mi mano y me obligabas a mirarte.
"¡¿Qué diablos hacías ahí?!" Preguntaste realmente exaltado.
No respondí, en cambio baje la mirada por lo avergonzado que estaba.
"¡Chan! ¡Eres un pequeño!" Soltaste mi mano y llevaste tu mano a tu cabello para desordenarlo. Estabas frustrado.
"Hyung... No es de s-"
"¿Qué dices? ¿Es acaso normal ver a un chico de tu edad en un estado como este? ¡Solo mírate! ¡¿En qué pensabas?!"
No volví a decir nada...
"¿Acaso te gusta desperdeciar tu adolescencia bebiendo?" Esta vez lo preguntaste un poco más tranquilo.
"Es mi vida" Respondí zafándome de tu agarre. A pesar de que sentía que todo me daba vueltas comencé a caminar de vuelta a la fiesta.
¿Qué más daba? Tu nunca me notarías, era mejor seguir con lo mío, antes de que me lastime yo solo.
Volví a sentir tu mano cálida sobre la mía.
"¿A dónde crees que vas? Tu no irás a otro lado que no sea tu casa" Dijiste arrastrándome en dirección contraria "Aunque no sé donde vives... Chan ¿Dónde es?"
"Por ahí" Respondí sin pensarlo. Estaba aún más afectado en este momento, porque habías entrelazado nuestras manos.
Pude escucharte reír.
Nunca me sentí tan bien.
"¿Cuánto tiempo llevabas bebiendo como para decir eso?" Diste un apretón a nuestras manos.
Luego de caminar por una gran rato sin rumbo alguno, te dije mi dirección.
Decidiste tomar un taxi y acompañarme hasta el edificio donde vivía. Estando en el elevador me sorprendí al ver que nuestras manos seguían entrelazadas. No quería que esto terminara.
Caminamos por el pasillo en silencio hasta que llegamos a la puerta principal de mi apartamento.
"Chan ¿Tus padres no te regañarán? ¿Cómo le haces para que no se despierten?" En ese momento soltaste mi mano.
Solté una leve risa "No Jun, a mis padres les doy igual. Ni siquiera viven conmigo"
Abrí la puerta de mi apartamento y lo primero que se daba a mostrar eran todos esos adornos que los chicos habían puesto para la fiesta sorpresa.
"¡Woah! ¿Cumpleaños?" Ignoraste mi respuesta. Supongo que fue algo incómodo para ti. "¿Cuándo fue tu cumpleaños?"
Revisé mi reloj de mano, este marcaba 2:34 am.
"Bueno, ya es 12. Así que... Ayer" Me encogí de hombros.
Me abrazaste sin previo aviso.
"¡Chan! ¡Lo siento! No sabía, feliz cumpleaños atrasado"
"No se-se preocu-pe... Hyung"
Sentí que ese abrazo era eterno y sinceramente me hizo sentir tan bien en todos los sentidos. Inclusive los mareos habían cesado.
Lamentablemente te despediste, pues ya era tarde.
Tomar tu mano y setir tus brazos sobre mí, me hicieron sentir que estaba protegido.
