Después de un rato culminé con todo y no me quedaba más por hacer, solo pasear por el lugar pensando en todo lo que había escuchado, Daniel me comentó que Parck Hyun Joong era el autor de sus propias canciones y el escuchar cada una de ellas me hizo reflexionar en la verdadera necesidad que tenía su corazón.
La agencia estaba bastante tranquila, puesto que la mayoría estaba en algún lugar grabando las escenas para el nuevo dorama. El cielo se veía despejado, había un poco de frío algunos rumoreaban sobre que podía nevar un poco, el invierno había comenzado hace poco y yo lograba disfrutar de él. Aproveché el momento para realizar un video llamado a mis padres, llevaba un poco de tiempo que no lo hacía y ya los extrañaba.
-Mamá, papá ¿Cómo están?- los saludé con una amplia sonrisa al verlos en la pantalla
-Mi hija, por fin. Extrañamos tanto ver ese pequeño rostro ¿cómo has estado?- habló mi madre con sus ojos llenos de lágrimas que luchaban por salir pero con su cálida sonrisa
-Estoy muy bien, ahora me encuentro en el trabajo. Lamento no haberme comunicado con ustedes pero se me ha dificultado un poco ¿Cómo están las niñas y mi hermana?- le pregunté con un nudo en la garganta. Su sonrisa se convirtió en una nostálgica y llena de tristeza, mi padre no sonrió ni un poco, algo había pasado -Papá ¿Cómo están las gemelas?- le pregunté un poco más seria
-Ellas... están bien... Aunque Melanie no ha querido comer en las últimas semanas, ha llorado mucho y cuando te mencionamos solo dice que le mentiste, ya no sabemos qué hacer para calmarla- me dijo mientras su rostro aún se tornaba triste. Se me rompió el corazón escuchar eso, amaba mucho a la pequeña y sentía que por mi culpa estaba así -Melissa, solo pregunta ¿Cuándo volverás? Y no ha sonreído mucho pero hacemos lo que podemos- escuché un ruido en algún lugar del otro lado de la pantalla y mi madre se levantó para ir a ver
-¿Están allí? ¿Puedo hablar con ellas?- le pregunté a mi padre
-Claro que si- me afirmó para luego gritar -¡Cariño trae a las niñas!-
-¡Voy!- escuché del otro lado de la pantalla para sonreír un poco, ellos nunca cambiarían
Cuando llegaron con las pequeñas me miraron como si fuera la cosa más extraña del mundo, no sabía cómo sentirme así que hablé con la más amplia sonrisa
-¡Hola!- dije exageradamente -¿Cómo están las princesas de tía?- nivelé mi voz al de una niña
-¡Tía Ester!, ¡Si eres tú!- dijo Melissa para colocar sus deditos en la pantalla con una amplia sonrisa y ablandar mi corazón
-Claro que soy yo ¿quién más podría ser?- le respondí
-Tia, mi mami dice que no volverás ¿verdad que es mentira?- continuaba Melissa
-Sí, es mentira. No le hagan caso a su mami cuando les diga eso-
-Viste que era mentira, yo te dije- esta vez se dirigió a Melanie -Tía, Melanie se ha portado mal y no quiere hacer caso, mi abuela le dice que coma y haga caso porque si no tú no vuelves pero no quiere-
-Melanie, princesa ¿por qué no quieres hacer caso? Recuerda que Dios ve todo lo que haces- le dije con ternura
-¡Tía Ester!- dijo para derramarse en lágrimas y provocar que se me escapase una -¡Dijiste que venías pronto! ¡Dijiste que jugarías conmigo y mi delfín!-
-Pronto iré pequeña, solo espérame- dije para dejar escapar mis lágrimas silenciosas y la voz se me quebrara
-¡No es cierto! ¡Lo prometiste y no volviste!- dijo más fuerte y cruzándose de brazos mientras lloraba -¡Te quiero aquí tía! ¡Quiero jugar contigo!-
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Misionera
SpiritualEster una chica misionera recibe el llamado por primera vez de ir al extranjero (Corea del Sur) su país de origen, ella no tiene ni la menor idea de lo que debe hacer en aquel lugar, sin embargo escucha el llamado y decide irse, allí se encontrará p...
