Capitulo 16. Final

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No sabía qué hacer, aunque sonara extraño, era la primera vez que me decían eso, ya que nunca me di la oportunidad de compartir con alguien tanto tiempo, mi vida siempre se basó en el ministerio, el trabajo y la iglesia, esto era algo completamente nuevo para mí. No sabía cómo rechazarlo sin sonar tan cruel o romper una amistad, no podía decirle "Que triste que yo no, porque somos yugo desigual y además no te quiero de la misma manera" eso sonaría demasiado fuerte y creo que no lo entendería.

Dios dime ¿qué hago?, ¿qué hago?

A decir verdad esto era un dilema que tenía en segundos y no sabía cómo resolverlo. Daniel me miraba en espera de que le dijera algo, sus ojos grises resaltaban entre su cabello blanco que bailaba suavemente sobre ellos. Respiré profundamente, confiando en Dios, quien me daría las palabras correctas y que pudiera entender la situación.

-También me gustas- dije para que sonriera ampliamente y antes de que él tomara alguna acción continué -Pero como mi amigo- vi como su sonrisa disminuyó, aun así la mantenía, yo iba a continuar pero antes de que yo pudiera decir algo me interrumpió

-¿Esto es por Parck Hyun Joong?- preguntó para dejarme confundida ¿Qué tenía que ver Hyun Joong en esto? Él también era mi amigo, alguien a quien aprecio por su manera de ser, quién cambió para bien, su sensibilidad lo hacía resaltar y le daba ternura, valoraba lo que realmente era importante y hacia valer sus derechos, era fuerte pero al mismo tiempo sensible ¿Por qué pensaba en él? Sacudí mi cabeza para responder y negarme

-No, en verdad disfruté pasar tiempo contigo, eres bastante divertido y me diste otra perspectiva de la vida- le dije con una amplia sonrisa para extender mi mano, era la hora de despedirse

Yo no iría a trabajar al día siguiente, pues el vuelo salía temprano. Observé como sus lágrimas empezaban a correr pero no borraba su pequeña sonrisa, sé que se estaba haciendo el fuerte y eso me estaba ayudando, ya que mis ojos se llenaron de lágrimas que luchaban por salir, mientras un nudo en la garganta me prohibía llorar. Él tomó mi mano y me haló hacia él para abrazarme, sentí sus lágrimas caer silenciosamente en mi hombro, por lo que le correspondí al abrazo para luego separarlo

-Cuando regreses- dijo para que yo me sorprendiera en gran manera y pensara

¿Será él? ¿Será Daniel el chico del sueño?

La única manera de saberlo era dependiendo de cómo completara la frase, era la única manera de entender el sueño y a que se refería

-Te recibiré con los brazos abiertos- continuó para darme cuenta que no era él, por un momento respiré, no tenía idea de por qué me sentía tan aliviada -Me comunicaré contigo siempre- señaló su celular con una sonrisa, dándome a entender que no importaba lo que yo decidiera él estaría allí. Sonreí ampliamente por su comentario

A la media hora nos dirigimos a su auto para que me llevara al apartamento, así que mientras íbamos en camino decidimos conversar un rato sobre mi viaje

-Te pasaré buscando mañana temprano para llevarte al aeropuerto- comentó por lo que asentí con la cabeza -¿A las 6:00am sales del apartamento?- preguntó

-Si, a esa hora estoy saliendo, me dijeron que estuviera temprano, porque el vuelo sale a las 9:00am y tienen que hacer las revisiones, entre otras cosas- le comenté mientras conducía

-Entiendo, eso es fastidioso, ya lo he vivido y no es nada agradable tener que lidiar con todos para que te revisen y te dejen pasar ¿no sé porque hacen tantas revisiones?-

-Sí, pero es lo que dicta la ley, así que debemos madrugar para llegar temprano y que todo pase rápido-

Así estuvimos conversando hasta llegar al edificio, él se despidió alegremente pero con un toque de tristeza en sus ojos, lo comprendía, así me sentía cuando me vine para acá y ahora que voy de regreso será igual. Entré al edificio y subí a mi apartamento, todo estaba igual pero lo sentía tan vacío, así que decidí ir a mi habitación y arreglar las últimas cosas que me faltaban, cada prenda que guardaba era un recuerdo de lo que viví en esta ciudad, como las veces que me tocó cantar en la congregación o dirigir algún servicio. Recordé cada servicio que realizamos en este apartamento con los residentes del edificio y cómo todos habían crecido espiritualmente, recordé cada momento que pasé con Parck Hyun Joong, su terquedad del principio, las cosas por las que me hizo pasar, los momentos en los que tuve que ayudarlo. Me di cuenta que mi vida cobró más sentido en este lugar, ahora solo faltaban horas para dejarlo todo, nunca me había fijado en lo que realmente significaba trabajar y descansar al mismo tiempo, cada misión era diferente, siempre les tomaba mucho cariño a todos y en el momento que no deseaba irme, Dios me llamaba para regresar a casa porque la misión era culminada.

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