Comenzé a abrir los ojos lentamente, tarde unos minutos en entender que me encontraba acurrucada sobre el frío suelo, abrí los ojos lentamente y me encontré con el oscuro pasillo envolviéndome completamente, solo las antorchas proporcionaban algo de luz a la estancia, tenía el moño revuelto y el vestido mojado de tanto llorar... Flash Back Llevaba un vestido color rojo, era tan largo que no dejaba ver mis tacones negros, los tirantes estaban en mis hombros dejando al descubierto mi espalda y parte de mi pecho. Mi pelo estaba recogido en un sencillo moño, me mire al espejo y sonreí. Aquella felicidad no me duró demasiado al ver por el espejo, pasar a Pansy Parkinson con sus amigas por detrás mío. - ¡Vaya Roberts! Estás perfecta para actuar en un circo. Sus amigas se rieron sin ninguna intención de disimularlo y se fueron por la entrada a la sala común de Slytherin, pero aquello no me afectó en absoluto, yo me veía genial, y Pansy no haría que cambiara de opinión. Salí de la sala común de Slytherin y me encaminé hacia el gran comedor. En el vestíbulo, había muchísima gente hablando, normalmente del baile, habían muchas chicas de diferentes casas, que llevaban unos vestidos muy bonitos y coloridos, en cambio, las túnicas de los chicos eran todas negras y aburridas, menos la de Ron Weasley, la cual era morada clara con un montón de arreglos en la muñeca, me reí por lo bajo de lo ridículo que parecía Ron con aquel traje puesto y busqué a Cedric con la mirada. Lo encontré hablando con Cho Chang, una alumna de Ravenclaw muy buena en el Quidditch. Sonreí y me acerque decidía a estar con mi pareja del baile, pero justo cuando me encontraba a escaso centímetros de Cho y Cedric la profesora McGonaggal se interpuso entre yo y Cedric ocultándome tras su espalda. - Señor Diggory, ¿Es la señorita Chang su pareja de baile? ¿Pareja de baile? Aquello era absurdo, yo era su pareja de baile, iba a salir de detrás de la espalda de la profesora McGonaggal para aclarar que YO era la pareja de Cedric, pero el hablo antes de que yo pudiera hacer nada. - Si. Me quedé paralizada tras la espalda de la profesora McGonaggal, no sabía que pensar, juraría que Cedric me pidió ir al baile con él cuando me encontraba en la biblioteca estudiando para el examen de Pociones. ¿Había sido todo un espejismo? ¿O esque los rumores sobre Cedric eran ciertos? Quise salir de allí corriendo y esconderme en la sala común de Slytherin ha llorar, y lo abría hecho, de no ser por que la profesora dijo sus últimas palabras y se giró encontrándose de frente conmigo. - Bien, pues preparaos para entrar junto los demás canelones, a ver donde estará Potter... ¡Ah! Señorita Roberts. ¿No está con su pareja? Cedric me había visto, y su piel se había tornado pálida como la nieve de invierno. No sabía que decir, si mentir o decir la verdad. Cedric estaba en un estado muy crítico al ser un campeón del Torneo, y sacar a la luz lo que había hecho no haría más que causarle problemas, si la primera prueba ya había sido complicada, no quería ni pensar en la segunda. - No, no ha llegado, creo... Creo que iré a buscarle. Antes de poder escuchar nada más, desaparecí por la escalera de mármol, algunos alumnos bajaban rápidamente hacia el vestíbulo apurandose para colocar bien sus túnicas y dejarlas sin arrugas. Ninguno pareció percatarse de mi presencia. Ni si quiera sabía hacia donde me dirigía, así que corrí hasta que los tacones me hicieron daño. Me deje caer en un rincón, y escondiste las cara entre las rodillas para llorar, hasta acabar dormida... Fin del Flash Back. Comenzé a escuchar unos pasos procedentes de la escalera de marmol, parecían de tacón y otros de zapatos normales, por lo que sería una pareja. Mis sospechas se dieron por resueltas cuando vi a Cho y Cedric llegar corriendo y sonriendo. Ninguno de los dos pareció verme, así que e arrastre un poco hacia atrás para sumirse completamente en la penumbra. Cedric se despidió de Cho dándole un beso en la mano y esta se fue bajo las escaleras no sin antes dedicarle una sonrisa a Cedric. No pude reprimir los sollozos, intenté ahogarlos poniendo la mano sobre mi boca, pero de nada sirvió. Cedric me escuchó y se acercó hasta donde yo estaba. Hasta que su cara no estuvo a escasos centímetros de la mía,no se percató de quién era. - Em... Emma? No dije nada. - ¿Qué haces aquí? ¿Que te pasa? - No finjas que te preocupas por mí. Dije en un hilo de voz, aquello era demasiado lamentable, mientras Cedric había reído y bailado en el paso inferior con Cho, yo había llorado hasta quedarse deshidratada. Mi noche se había estropeado antes de comenzar-la. - No lo estoy finjiendo. Dijo Cedric en un susurro. - Emma, lo siento de verdad, esque me liaron y... No le dejé terminar, no quería escuchar excusas para justificar que prefería ir al baile con Cho, porque un chico guapo, campeon del torneo, pegaba mucho más con la guapa, lista y gran buscadora de Ravenclaw que con una chica invisible de Slytherin. - Me has jodido la noche sin ni siquiera empezarla. Dije sin más. - Sabía que Cho te daba mejor imagen, pero al menos podrías haberme avisado de que preferías ir con ella que conmigo. - No, no es así Emma. Se apresuró a decir Cedric. - Claro que lo es, mientras tu bailabas alegremente con Cho ahí abajo, yo he estado llorando sin parar escondida en un rincón, y a ti no te parecía importarte. - No lo sabía. - ¿De verdad creerías que iba a por mi "pareja"? Dije remarcando la palabra pareja. - Resulta que mi pareja me había dejado plantado, donde querías que fuera. ¿A contárselo a mis amigas de Slytherin? A espera, que no tengo. Dije comenzando a sollozar, siempre había sabido aquello, pero escucharlo decir de mí misma era mas duro que pensarlo. Cedric se puso en pie y me ofreció una mano, supuse que era para ayudarme a levantarme, así que lo hice sin ayuda de su mano. Ambos nos mirábamos a los ojos, podía ver la culpa que sentía en su mirada. Posó una de sus manos en mi cintura y la otra me la cogió. Comenzó a desplazar-se lentamente y tarareaba una canción en un hilo de voz bastante agradable. Poco a poco fuiste subiendo mis dos manos a su nuca soltandome de su agarre y el mensaje abrazo la cintura que los brazos. Nuestros cuerpos ya estaban pegado de por sí para que Cedric me atrayese más a el. Se acercó a mi cara y junto su frente con la mía sin dejar de tararear su canción. - Por que será que los momentos que pasó contigo son tan especiales. Sonreí. - Lo siento. Susurro casi llorando, me puse de puntillas y le bese los labios tiernamente, aquel era nuestro primer beso intencionado. - Te quiero. Le susurré en el oído. Era verdad, le quería.
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