Era un día caluroso en Miami, como muchos otros. El sol brillaba en el cielo azul, potente con sus rayos. Las aguas cristalinas de la zona, ondeaban tranquilas. Los afortunados que no tenían trabajo en esas fechas, se dejaban dorar al sol y disfrutaban de la melodía de las olas al chocar con la blanca arena y los graznidos de las aves que surcaban el cielo.
Todo parecía ser un día normal, pero siempre ocurre algo cuando menos te lo esperas.
Una pareja iba de camino a una hermosa playa de la zona. Ambos parecían felices y enamorados, y sus anillos de compromiso brillaban en sus anulares bajo los atentos rayos solares. La mujer era hermosa, pero no de una forma excesiva. Sus ojos parecían regueros de oro liquido cuando el sol la alcanzaba la vista. Su risa era la canción mas maravillosa que su acompañante creía que podría escuchar. El pelo de la muchacha ondeaba libre por la brisa marina, quien parecía disfrutar en acariciar su rostro. En poco tiempo, llegaron a su destino. Ella se bajo del coche rapidamente y aspiro el olor a mar. Desde aquí solo se vislumbraba la orilla, pero la mujer no tardo en correr hacia allá, dejando a su prometido atrás de ella, con una gran sonrisa que le surcaba el rostro.
Se podía asegurar que la mirada que posaba el hombre en esa mujer era de admiración.
-¡Vamos Ryan! ¡El agua esta buenisima! ¡La gente recién esta empezando a llegar!- le alentó la joven desde unos metros mas allá. Su voz estaba cargada de gozo y dulzura.
-¡En seguida amor! ¡Deja que tome un respiro!- dijo divertido, haciendo que esta riera corriendo hacia el. Le quitó algunas bolsas y corrió hacia el sitio que había elegido, seguido por el joven que caminaba mas erguido debido a no tener que cargar con tanto peso.
-¡El ultimo que llegue al agua pierde!- dijo la jovial chica en un bikini que dejaba ver su cuerpo bien detallado, corriendo hacia su meta. Antes de llegar, un peso la tiro hacia el agua, causando la risa en ambos jóvenes.
El día paso entre risa, baños, comida, muestras de cariño y muchos besos. El cielo se fue volviendo oscuro y la gente empezó a marcharse, al igual que la pareja.
-¿Sabes? Esta noche me gustaría ir a casa y ver una buena película seguida de un buen libro, ¿que te parece?- le contaba la chica sus planes.
-Siempre un libro, ¿eh?- dijo divertido- a veces pienso que los amas mas que a mi.
-No tienes que estar celoso de los libros- dijo acariciándole la mejilla- tal vez de la biblioteca- dijo pensativa para luego soltar una risotada.
-Eres única- dijo cogiéndola de la cintura- te amo, ¿sabias?
-Te amo, ¿sabias?- repitió ella para besarle.
Pronto, el tiempo se paro. Unas luces blancas alumbraron a la pareja, quien se separo inmediatamente. Un gran camión se dirigía a ambos a cargo de una pareja de hermanos algo irresponsables y bebidos.
La chica fue la primera que reacciono, intento empujar al chico fuera del área del gran vehículo, con la mala suerte que el tropezó y no llego suficientemente lejos. Ambos quedaron frente a un gran armatoste que chirriaba al intentar parar en vano. Lo ultimo que hizo la chica antes de volverse todo oscuridad, fue pedir morir ella en vez de su amado.
Pero el destino había puesto un ojo en esa alma pura, y no se podía permitir perderla ahora.
El sonido incomodo de una maquina fue el único acompañante de la morena cuando abrió los ojos perezosa.
Sus ojos mieles se posaron en la habitación blanca que la rodeaba y se pregunto si estaba muerta. No la llego la negación hasta que vio a su querida prima dormida en un sofá con unas grandes ojeras. No podía estar muerta, Jane estaba aquí. Intento moverse, pero una mueca salio de sus labios cuando su cuerpo produjo un par de sonidos sordos, haciendo que su veladora se despertase y sonriera con alegría al verla despierta para luego salir rápida por la puerta.
No paso mucho cuando volvió con una tropa de médicos.
-Señorita Celeste Foster, me alegro que haya despertado- dijo el doctor- lleva aquí mas de un mes en coma- se sorprendió al oír eso- ¿recuerda algo de lo que paso?- la imágenes empezaron a agolparse en su mente, entonces su mirada cambio de confusión a una temerosa.
-¿Donde esta mi prometido?- su voz sonó áspera, e incluso le dolió al hablar. Un enfermero le ofreció agua, la cual tomo con las manos temblando.
-Es un milagro que este viva, me duele comunicarle que el señor Ryan Cooper murió en el acto- todo su mundo se vino abajo en poco tiempo, y soltó un grito desgarrador que hizo que varios médicos entraran en la sala asustados. Sus mejillas se llenaron de lágrimas y un dolor mayor al del accidente se instauro en su pecho mientras era abrazada por su prima.
Lo que no sabia, es que en su estado inconsciente, se había perdido muchas cosas, la llegada del nuevo novio de su prima y la invasión alienígena de Nueva York por un príncipe destrozado.
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Este capitulo va dedicado a chicalocademadrid
Este es el primero de muchos 😏
Se despide,
PIMPAMPUM3💙
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Silver Words~Loki Fanfic
FanfictionA través de la vida de los nueve mundos, hubo varios como tú. Vivían en los diferentes mundos en perfecta armonía, aconsejando a reyes de todos ellos en los momentos más difíciles. Se decía que eran hijos del mismo Iggdrasil, pues podían viajar por...
