3. Back home

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⌈𝐌𝐚𝐧𝐬𝐢𝐨́𝐧 𝐖𝐚𝐲𝐧𝐞⌉
⌈𝐆𝐨𝐭𝐡𝐚𝐦 𝐂𝐢𝐭𝐲⌉
⌈𝟎𝟐:𝟐𝟐 𝐩.𝐦⌉


Estaciono mi motocicleta frente a los escalones de la mansión, me sentí en paz por tener que acabar con esto.
La mocosa al fin sacó sus largas y filosas uñas de mi torso, al verla bajar noto como tiembla, como si estuviera muriendo de frío, lo que me hacía recordar en como a propósito aceleraba la motocicleta para asustarla, me divertía la forma en que gritaba cada vez que zigzagueaba entre los autos, recordaré eso cada vez que la vea JA JA JA.
La pequeña demonio acomoda su cabello luego de quitarse el casco de una forma muy... agh, no quería usar la palabra pero fue muy sexy. Me entrega mi casco con rudeza golpeando mi abdomen.

- Viéndolo bien, está casa no es tan horrenda, después de todo...- comenta ya con los brazos cruzados sobre sus pechos.- hay peores.

No digo nada, solo ruedo los ojos y dejo el casco en la motocicleta. Ella sube los escalones que conducen a la puerta. Algo cansado y aturdido hago lo mismo. Sólo quiero dejarla aquí para irme a casa. Ella estaba a punto de tocar el timbre pero me apresuré para impedirlo.

- Recuerda nuestro trato...- dije en voz baja

- Si.- me contesto con sequedad quitándome de en medio para tocar el timbre.

En breve Alfred nos abre la puerta, mostrando una expresión seria en su rostro.


- Señorita.- saluda él tan jovial como siempre, parecía que había olvidado lo que ella había dicho y hecho, después de todo es Alfred y Alfred es un amor.

Ella pasa, aún con los brazos cruzados, mirando fijamente hacia en frente. Nuevamente ignorando a Alfred. Tiene que respetar nuestro trato esta malcriada, por las buenas soy un tipo tolerable pero por las malas... Nadie quiere conocerme.

Me adentré a la mansión tras la mocosa en tanto Alfred cerraba la puerta tras nosotros. Ella llega hasta la sala. Tanto Dick como Tim están sentados en en una mesa de juegos, jugando algún juego de cartas, solo me pregunto, ¿En dónde estará Damian?

- Me alegra que hayas vuelto.- comenta Bruce sin mirarla, más bien poniendo atención en el juego pero aún así usando un tono muy sincero.- Espero te encuentres más tranquila.

Clavo una mirada asesina a la mocosa y ella percibe mi mirada, ya que rueda los ojos y endereza su postura para luego aclararse la garganta.

- Bruce...- ella hace una pausa para inhalar un poco de oxígeno.- lo siento tanto.- y dicho eso exhala.- Lo lamento, chicos.- agrega mirando a Dick y a Tim.- Me porte muy grosera. No debí...- baja la cabeza cerrando sus ojos y acariciándose el puente de su respingada nariz.- No debí hablarles de esa forma, en especial expresarme tan pésimo del señor mayordomo que solo hace su trabajo de forma especialmente educada. Lo siento.- la chica por primera vez ve a Alfred pero ya no con aires de grandeza sino avergonzada.- Lo siento mucho señor mayordomo, no suelo ser gentil con nadie así que... Me resultó fácil imponer mis...- ella menea la cabeza y levanta la mirada, conectando sus ojos grises con los ojos marrones de Alfred.- Bueno, solo... lo siento mucho, en verdad.- dijo sincera y ruborizada, hasta yo me sorprendí.

- Podemos empezar desde cero, señorita.- le sonríe cálidamente Alfred y ella asiente, devolviéndole la sonrisa.- Llámeme Alfred, señor mayordomo suena extraño.

¿Será una sonrisa sincera la que veo en su rostro? Debo admitir que cuando sonríe de esa forma no parece tan desagradable.

- Por supuesto.

- No hay nada que disculpar.- Dick le guiña, como es tan habitual en él luego de ver una desconocida con falda corta.

Bruce observa con atención a su hija, puedo casi afirmar lo que piensa al verla.

- Yo... Yo, está bien.- dice Tim demostrando una actitud nerviosa mientras se sonrojaba.

Espero que esa expresión en su rostro no sea lo que estoy interpretando. Serias muy tonto Tim.

- Gracias.- dice ella luego de suspirar.- Jamás había pedido disculpas en voz alta, se siente muy raro.

Miro a la mocosa y ella me mira también, algo ceñuda de hecho. Creo que no olvida lo que le hice a sus pertenencias, a la mierda no voy a disculparme por eso, se lo merecía.

- Ahora que cualquier discrepancia fue resuelta me gustaría que pasáramos todos al comedor, quiero presentarte a alguien.

Cuando Bruce mencionó lo último ella frunció las cejas de tal forma que me recordó a Natalie Portman.

- ¿Presentarme a quién?- cuestionó muy sorprendida.- Creí que ya eran todos.

- Ay, mocosa, no tienes ni idea...- dije levantando una ceja.- Bruce, yo no puedo quedarme a cenar.- aclaro.- Mi novia me espera en casa.

- Contábamos con su compañía, joven Jason.- dice Alfred desanimado.

- Será otro día.- prometo.

- Te veré luego, Jason. Gracias por traer de vuelta a Maeve.- agradece Bruce casi en un tono de voz amable.

Él y la mocosa se fueron y ya que ambos se perdieron de nuestras vistas Alfred se encamina hacia mí.


- El amo Bruce estará muy agradecido por su colaboración para regresar a la señorita a la mansión pero puede estar tranquilo, no volverá a lidiar con ella.

- Que gran alivio.- sonrío.- No pensaba hacerlo, hoy fue suficiente. Ella es insoportable.

- Yo creo que es linda.- me contradice Tim en voz baja, ruborizado.

Tomo lo primero que tengo cerca y se lo lanzó en la cabeza.

- ¡Cállate!- exclamo.

Él se soba la frente dónde ya nace un moretón.

- ¿QUÉ?- gruñe.- Es muy linda y... y su disculpa me pareció muy dulce y sincera.

- Creo que alguien te ha flechado.- se burla Dick.

- No, no es eso, solo creo que en el fondo es más que una chica mimada... Algo muy especial debe tener dentro de ella.

- Si, gen Wayne.- gruño.- Abre los ojos, Tim, ella es malvada y esa chica no está a tu alcance.- me burlo mientras palmeo su espalda.

- Ignora el comentario de Jason.- me contradice Dick.- Ella estará viviendo aquí, al igual que tú, convivirán, ella misma se dará cuenta de la gran persona que eres y si no sabe apreciarte, entonces el inalcanzable eres tú.

Pongo los ojos en blanco.

- Que cursis, me provocan vómito.- digo rodando los ojos.

- Ya vete, Jason, tu novia te espera en casa.- dice Dick frunciendo las cejas.

- ¿Y tú qué harás?- enarco una ceja.

- Me quedaré un par de días aquí. Anda, Kara te espera, llamó hace rato preguntando por ti.- dice él.

- Cierto. Estoy perdiendo mi valioso tiempo con ustedes, ya me largo. Adiós.- doy media vuelta levantando mis dedos medios y me dirijo a la puerta, pensando que hacer cuando llegué a casa y vea a Kara.

Bludfire; Jason Todd  [Reescribiendo]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora