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Apretó con fuerza las tiras de su mochila y entro al establecimiento.
Camino por los pasillos de vegetales y cogió varios sin importarle que estuvieran bien, además de que también tomo unos cuantos paquetes de carne. Se habían quedado sin provisiones, ya que cierta "leyenda" del patinaje artístico se estaba quedando en su hogar.
Cuando tuvo consigo lo suficiente, pago y salio de ese lugar dando un largo y sonoro suspiro. Mientras caminaba por una pequeña plaza se percato de como un joven rubio le gritaba enojado a un chico con una bolsa.
— ¡Oyetu, imbécilyolamireprimero! — El extranjero lanzaba gritos al ya asustado joven.
— Conqueaquíestabas, llevobuscándoteporhoras, yateedichoqueesdemalaeducacióngritarlealagente. — la chica se lo llevo a rastras, y aun confundida por su actitud, comenzó a regañarse mentalmente.
— Sueltame, ¡malditafantasma! — el rubio grito haciendo que la joven lo soltara y lo mirara confundida.
— ¿Fantasma?
— Si, ¡Paliducha!
— ¡¿Paliducha?! — grito molesta, pero decidió no seguirle el juego — ¿Cual estunombre?— pregunto ya mas tranquila.
— ¿Porque deberíadecírtelo? — dijo con cierto desdén en su voz.
— Porquetalvezsequeesloquebuscas.— Hablo la joven mirando sus devastadas uñas.
El rubio lo pensó por un segundo.
— Yuri, YuriPlisetsky. — Soltó de repente, una sensación desagradable recorrió a la chica pero decidio ignorarla, se acerco y con un movimiento rápido, le quitó la capucha de la sudadera, seguido de eso, el joven la tomo por su muñeca.